El grupo del PP en las Juntas Generales de Vizcaya ha revelado hoy que el Museo Guggenheim de Bilbao compró en 1997 una obra de arte del norteamericano Rauschenberg para su colección propia, a medias con la Fundación Solomon R. Guggenheim de Nueva York. El apoderado de este grupo Arturo Aldecoa ha explicado en conferencia de prensa que se trata de la pieza titulada 'Barge', realizada por el artista en 1963 y de unas dimensiones de 2 metros de alto por casi 10 de ancho, que el asesor artístico del museo bilbaíno en aquella época, Javier González de Durana, desaconsejó adquirir en el informe que hizo sobre dicha propuesta de compra.
Aldecoa ha señalado que en el citado informe, al que ha tenido acceso tras pedir documentación al museo, González de Durana puso objeciones a dicha adquisición tanto por el hecho de que uno de los criterios utilizados para comprarla fuese el de sus grandes dimensiones, como por su precio y la fórmula de compra empleada: al 50% con la Fundación norteamericana. Tras advertir que la Solomon R. Guggenheim Foundation de Nueva York sólo es un "socio temporal" del Guggenheim Bilbao, González de Durana ha señalado que esta fórmula de compra supone un caso "inusual y atípico (no conozco casos similares en otros museos)", ha precisado, que impone "fuertes limitaciones" en el caso de "una venta futura" de la obra por parte de alguno de los dos propietarios.
El juntero "popular" ha desvelado también que esta misma fórmula estuvo a punto de ser utilizada en 2004 en la adquisición del 50% de la Colección Panza, propiedad del Deustche Bank, de cuya titularidad quiso desprenderse la entidad bancaria alemana en esa época. La compra de ese 50% de la propiedad de la Colección Panza (el otro 50% está en manos de la Fundación S.R.G. de Nueva York) se frustró finalmente, al pretender el banco alemán modificar las condiciones de compra pactadas inicialmente.
Aldecoa ha criticado que los responsables del Museo Guggenheim de Bilbao no hayan defendido con suficiente rigor los intereses de la pinacoteca bilbaína y el dinero público con que se adquieren las obras para su colección propia. Tras advertir de que puede volver a darse el "riesgo" de que los responsables del Guggenheim Bilbao vuelvan a efectuar nuevas adquisiciones compartidas, ha anunciado que su grupo político va a vigilar el empleo que se da al fondo de 6 millones de euros que pone anualmente para la compra de piezas de la colección propia.