Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Gente

GENTE

El brasileño Mauricio Ianés se ha despojado de todo en nombre del arte Así de ligero se pasea estos días por el recinto de la Bienal de Sao Paulo
06.11.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El arte de desnudarse
, sin ropa y pintado de amarillo. Así se expone a ratos Mauricio Ianés. / BIENAL SAO PAULO
En un escenario privado de adornos de la Bienal de Arte de Sao Paulo posa estos días como Dios lo trajo al mundo, como un bebé recién salido del útero materno, el artista brasileño de cabeza rapada, brazos tatuados y orejas agujereadas Mauricio Ianés. Así de vacío, enfriado y desnudo, despojado incluso del carné de identidad y hasta de la calderilla que apenas alcanzaría para coger un café de máquina, pretende vivir hasta el día 16 de este mes. Dormirá, comerá, se paseará y hará sus necesidades sin salir del recinto y mezclándose con el público, y por la cuenta que le tiene no rechazará las donaciones de los visitantes, porque hasta al arte hay que alimentarlo con calorías para que no desfallezca.
De hecho, se ha propuesto que el público sea parte activa y fundamental de su obra, es decir, de sí mismo. Media hora después de comenzar su 'performance', una persona le entregó una botella de agua y otras le dieron unas camisetas -una se la puso y con otra se tapó los genitales-, algo de comida y una manta. Y todo sin abrir la boca. Ianés no se comunicará con nadie y no puede recibir ayuda alguna ni de conocidos ni de trabajadores de la Bienal. Supone, y bien, que su obvio estado encenderá «la bondad de los extraños» y por arte de magia se solidarizarán con él. Pero en esta osada propuesta que excluye la pintura y otras manifestaciones artísticas tradicionales no hay grandes trucos. Lo que Ianés, que también es diseñador de moda y estilista (lo mismo que se desviste, viste), desea en su fuero interno es rendir un homenaje al «vacío de calidad» que prolifera, en su opinión, en todas las bienales que se celebran en el mundo, como en la que participa él, dice. ¿Supone entonces el autor que su 'performance' no merece un aprobado? ¿O son sólo otras obras las que no acaban de convencerle?
Llegados a este punto, también podría sacarse a colación qué hay que hacer para entender el arte contemporáneo. Mirar, escuchar e incluso tocar. Pero, ¿y si no sabemos qué estamos mirando? Mauricio Ianés se presenta con licencia para ser observado de pies a cabeza. Entonces, entenderle no es tan difícil. Pero a más de uno se le puede despistar la vista antes de llegar a reflexionar sobre lo que el artista quiere transmitir...
No es la primera vez que Ianés tira la ropa en nombre del arte. En otra muestra, pintó de purpurina su cuerpo desnudo -integral-, y para otra más, el protagonista volvía a ser él, natural como la vida misma, sólo cubierto con una venda en los ojos. En ésta se dedicaba a correr de un lado a otro de una habitación y el público se limitaba a evitar que se estrellase contra las paredes. «Lo espectacular no siempre provoca reacciones en el público. Muchas personas asisten impasibles a muchos filmes de acción de Hollywood», argumenta el artista. Ligero de ropa sí, pero de ideas, eso sí que no está.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS