Iñaki Azkuna elogió ayer los resultados de «la cirugía de precisión» a la que ha sido sometida la céntrica plaza Bizkaia de Bilbao en los últimos tres meses. «Me gusta mucho más que antes. Hemos procurado, y lo hemos conseguido, hacer una plaza práctica, donde la gente pueda pasear y estar tranquilamente», destacó.
El alcalde anunciaba precisamente en julio que el proyecto de remodelación aprobado por el Consistorio perseguía hacer del lugar un «espacio mejor» y más acorde con los tiempos actuales. Para ello, y continuando con la política del área municipal de Obras y Servicios de crear espacios urbanos abiertos, más accesibles y cercanos al ciudadano, han sido eliminados todos los elementos que limitaban físicamente la zona. Se han retirado las columnas, fuentes laterales, pérgolas y templetes, que el arquitecto Elías Más incluyó en el proyecto realizado como remate superior al aparcamiento de 1.352 plazas inaugurado en mayo de 1992. «Ahora resulta más cómoda, con accesos por todas partes. Me gusta porque es libre, como queremos que sea Bilbao, una plaza absolutamente abierta».
La fuente
Durante los tres meses que han durado los trabajos se ha procedido a eliminar, además, los muros y barreras que rodeaban la plaza. Desde ayer, el recinto cuenta con accesos directos y una escalinata gradual «que redunda en una mejora de la accesibilidad en el tránsito peatonal por la zona», según el Ayuntamiento. Mantiene, «aunque renovadas», las zonas de juegos infantiles y las jardineras con arbolado e incorpora un nuevo elemento ornamental, una fuente de agua vaporizada «que marcará el nuevo carácter» de este céntrico espacio urbano. Los trabajos han permitido, también, crear un elevador para minusválidos y han sido realizados con el aparcamiento en funcionamiento. «Hemos tenido una excelente colaboración por parte de todos los propietarios», aseguró José Luis Sabas, concejal de Servicios y Obras.
Azkuna, quien por la tarde participó en la novena edición del Foro Biarritz, aprovechó el acto para hablar de La Alhóndiga y solicitar «paciencia» a los ciudadanos. «2010 también llegará», aseguró en referencia al estado de las obras. «Se trata de un gran proyecto que está costando mucho tiempo y mucho dinero, pero confío que en poco más de un año, la piscina y el gimnasio tengan ya abiertas sus puertas», añadió.