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Economía

Crisis económica mundial

El presidente de la Comisión confía en que «se va a encontrar una solución»

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Durao respalda a Zapatero, pero no asegura su presencia en la cumbre de Washington
Joaquín Almunia, comisario de Economía, ayer. / AP
España sigue sumando apoyos a su presencia en la cumbre que revisará el sistema financiero internacional, pero la invitación para viajar a Washington no termina de llegar. José Luis Rodríguez Zapatero defendió ayer que es preciso «ser prudentes para que los acontecimientos se produzcan de manera natural». Sin embargo, no aclaró cómo espera conseguir un hueco en la reunión a la que asistirá, el 14 y 15 de noviembre, todo el G20. Tras un encuentro en La Moncloa, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se desvinculó de la decisión. Como en otras ocasiones, se mostró partidario de la participación de España en el debate, pero aclaró que la cuestión no está en sus manos y avisó de que «la Comisión no es la organizadora».
El Gobierno español lleva ya varios días con la mirada puesta en Europa y, sobre todo, en Francia. Aunque aseguró que «al final se va a encontrar una solución para España», el presidente de la Comisión echó balones fuera. Y ahora toda la atención se dirige al Elíseo.
Con todo, nadie explica qué es lo que puede hacer el presidente galo, Nicolas Sarkozy. Su consejero especial, Henri Guaino, dio el domingo por buena una de las fórmulas con las que oficiosamente contaba el Ejecutivo español: que Francia ceda una de las dos sillas que le corresponden en el G20, una como miembro de este directorio y otra por detentar la presidencia de turno de la UE. Pero Zapatero no dio a esta opción barniz de oferta firme.
La cuestión no es nada fácil. Durao Barroso apuntó que son precisos muchos equilibrios diplomáticos porque, cuando se intenta hacer un cambio en esquemas preexistentes, como el del G20, se abre la espita para que «otros» presionen. Con este argumento, trató de desmontar la idea de que es Bush quien se opone a la participación de España por mera inquina personal contra el hombre que retiró de un plumazo las tropas de Irak. «No hay que ver aquí, necesariamente, una actitud antiespañola de los anfitriones», alegó.
Próximo debate
Esté o no en Washington, Zapatero acudirá al Congreso después de la cumbre para analizar el impacto de la crisis y explicar a los grupos políticos el paquete de medidas acordado por el Ejecutivo para afrontar en España la posible recesión y el importante aumento del paro.
El Gobierno y los portavoces parlamentarios aún no han cerrado la fecha para celebrar este pleno monográfico, en el que Rodríguez Zapatero pretende propiciar un gran debate parlamentario sobre los problemas de la economía. Al respecto, comentó ayer que en su intervención abordará la situación del sistema financiero, la evolución en España y las medidas acordadas por su gabinete para recuperar el crédito, paliar el efecto del paro, reactivar el empleo y reorientar el modelo productivo, hasta ahora lastrado por la construcción.
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