Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Vizcaya

DE CUANDO EN CUANDO

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Fue un famoso torero cordobés el que pronunció la frase que me sirve de título. Me he acordado de este axioma mientras leía en un periódico los detalles del cohete que lanzaron los rusos al espacio con el nombre de 'Soyuz TEMA-3' al que podemos llamar autobús porque admitía viajeros como los transportes urbanos.
(Un inciso: Lo de viceversa lo he escrito recordando un gracioso cartel que se colgó en el ventanillo de una estación y que decía así: 'Se expenden billetes de ida y vuelta y viceversa'. Y terminado este breve inciso sigamos con lo del autobús espacial ruso).
Los soviéticos, pensando posiblemente en amortizar los gastos de combustible y desgaste de material, decidieron admitir viajeros y de esta forma se comprobó la veracidad de la frase que pronunció el torero cordobés. Porque, a pesar de los precios de aquel viaje, no tuvieron los rusos problemas para encontrar viajeros. O mejor dicho, clientes, que es como los llaman en el metro.
Uno de estos clientes ha sido el multimillonario estadounidense Richard Garriot, un señor que ha hecho su enorme fortuna con los videojuegos y que no tuvo el menor inconveniente en pasar por la taquilla de la estación espacial y sacar un billete de ida y vuelta, previo pago de la módica suma de 22,6 millones de euros. O sea, para que nos entendamos mejor, los veteranos, 3.760 millones de pesetejas por el viaje. Una minucia.
Y como a mí me gusta conocer siempre los precios unitarios me he tomado la molestia de echar cuentas y hacer divisiones y he llegado así a la conclusión (Santa Lucía ilumíname para que no me equivoque, que soy muy tarugo con los números) que el señor Garriot gracias a los videojuegos, se ha permitido el capricho de pagar su viaje al módico precio de 18,6 euros. Casi al precio de los tomates que yo suelo comprar en la calle Aguirre. Entendámonos; 18,6 euros por cada segundo de su viaje y durante 14 días.
Creo que el torero cordobés no llegó a darse cuenta del alcance que iba a tener su famosa frase.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Te ofrecemos todos los eventos de cada día: teatro, conciertos, exposiciones...
Vocento
SarenetRSS