España contribuirá con una fragata y un petrolero a la fuerza aeronaval que la Unión Europea desplegará a principios de 2009 frente a las costas de Somalia para combatir a los piratas y garantizar la libre circulación y la seguridad de los 30.000 mercantes, pesqueros y buques de ayuda humanitaria que cada año navegan por la zona, muchos de ellos atuneros de origen o tripulación vasca.
Los dos barcos españoles se unirán al avión de combate P-3 Orion que desde el 21 de septiembre realiza labores de patrulla marítima en el Golfo de Adén, con lo que España destacará a casi 400 militares en las bases del litoral somalí, según confirmó hoy el ministerio de Defensa con motivo de la visita sorpresa que la responsable del departamento, Carme Chacón, ha realizado a las tropas españolas con base en Yibuti, un pequeño estado al norte de Somalia.
La ministra ofrecerá estos medios humanos y materiales en las reuniones comunitarias del próximo 10 de noviembre y 3 de diciembre, en las que los responsables militares de la UE darán el visto bueno al despliegue de fuerzas en la región africana y concretarán las características de la misión. Chacón también propondrá que sea España quien esté al frente de la operación que vigilará los mares desde el Mar Rojo hasta el Océano Índico.
Para evitar ataques piratas mientras se despliega la fuerza militar conjunta, Chacón y su homólogo francés, Hervé Morin, que le ha acompañado en su visita a las bases militares de Yibuti, firmaron ayer una declaración bilateral de asistencia recíproca, por la que se comprometen a intercambiar todos los datos de inteligencia de los que dispongan para impedir los abordajes de buques.
Permiso parlamentario
También garantizaron que cada país acudirá en ayuda de los barcos del otro que puedan ser amenazados o atacados por los piratas. De esta manera, España pone a disposición del país vecino su avión y sus 90 militares y Francia ayudará a España con los dos buques de guerra y los 3.000 soldados que tiene destacados en la zona.
El despliegue de la fuerza militar europea será el fruto de la intensa labor diplomática que Francia y España realizan desde hace más de tres meses, en la que han implicado a la UE, a la ONU, a la OTAN y a otros países con intereses marítimos en la zona como Rusia, Japón o Estados Unidos. Esta preocupación tiene su origen en los 30 secuestros de buques atribuidos este año a los piratas somalíes, que suman más de mil hombres entre las diferentes bandas.
La reacción de España a este fenómeno en constante aumento se intensificó después del secuestro que sufrió en abril pasado el pesquero 'Playa de Bakio' y del ataque frustrado al 'Playa de Anzoras'. En este sentido, Chacón aseguró que «queremos rescatar a estos mares de los piratas y devolverlos a la vida y a la civilización».
La ministra de Defensa tiene previsto comparecer en diciembre en el Congreso para informar sobre todas las misiones militares que tiene España en el exterior y para solicitar autorización parlamentaria para el envío de las fuerzas navales a la zona de Somalia.