
Nestor Basterretxea posa junto a una de sus esculturas expuestas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. / Telepress
El artista vizcaíno Nestor Basterretxea ha donado al Museo de Bellas Artes de Bilbao las 18 esculturas de gran tamaño, de madera de roble y bronce, que forman la 'Serie Cosmogómica vasca' realizada entre 1972 y 1975 e inspirada en deidades y personajes de la mitología vasca. El director del Museo bilbaíno, Javier Viar, ha presentado hoy, acompañado por el artista vizcaíno, la exposición que la pinacoteca ha organizado con las esculturas donadas, 10 bocetos preparatorios de la serie, cinco obras de la serie titulada 'Máscaras de la Madrina Luna', y dos filmes hechos por Basterretxea y Larruquert en los años 60, que permancerá abierta del 4 de noviembre al 1 de febrero de 2009 .
Basterretxea (Bermeo 1924), quien reside desde hace años en la localidad guipuzcoana de Hondarribia, ha explicado que la idea de hacer esta serie de esculturas surgió "al darme cuenta de que el euskera, una lengua antiquísima, había llegado hasta nosotros sin referencias iconográficas y artísticas de categoría". "Me propuse averiguar el por qué de este 'lunar negro' en la hisotira de nuestra lengua -ha agregado-, pero nadie supo darme ninguna razón. En eso, cayó en mis manos una obra del antropólogo guipuzcoano Jose Miguel Barandiarán sobre la mitología vasca y decidí cubrir ese vació con las deiades que en ella aparecían".
"Para ello -ha proseguido-, elegí 18 personajes (Aker Beltz-Macho Cabrío, Eiztaria-El cazador, Gaukeo-El Señor de la noche, Idittu-Genio nocturno, Illargi Amadre-La Madrina Luna, Intxixu-Demonio Silvestre, Akelarre-Reunión de Brujas, Amalau Xanko-Fantasma de los 14 zancos, Argizaiola-Luz de difuntos, Argizaiola Zuta-Luz de difuntos vertical, Bost Aizeak-Cinco Vientos, Eate, Mairuak-Constructor de Cromlechs, Ostadar-Arco Iris, Triku Harri-Homenaje al dolmen, Majue-Genio subterráneo, Mari-Deidad principal y Torto-Genio Maligno de un solo ojo), y los excelentes tallistas que colaboran conmigo, dieron vida a esta obra".
Basterretxera ha expresado su alegría porque este trabajo, que ha definido como "algo muy personal", haya acabado en el Museo bilbaíno, donde se exhibió por primera vez en 1973 cuando todavía no estaba completa, porque "es una pinacoteca instalada en el pueblo y que ha adquirido un nivel extraordinario en estos cien años y actualmente será de las tres o cuatro mejores del Estado".
El director del Museo, Javier Viar, ha agradecido la "generosísima donación" realizada por el artista bermeano y ha subrayado que, al tratarse del legado de un artista vasco de primer orden, resume el espíritu en el que se sustenta la pinacoteca: su vinculación con el arte y los artistas vascos y los legados de carácter filantrópico de que se nutre su colección. Viar ha destacado también que esta donación y la exposición que se ha organizado con ella, "rematan los actos habidos para celebrar el centenario del Museo, potencia su espíritu y cierra el apartado de las muestras relevantes celebradas con motivo del cumpleaños de la pinacoteca".