El 'batiscafo', el coche que multa la doble fila en Bilbao, ¿es el método más efectivo contra los conductores incívicos o el mejor mecanismo para llenar las arcas del Ayuntamiento? Pues hay defensores de ambas teorías. Lo cierto es que el inconfundible 'Ford Focus' gris metalizado con cámaras en el techo de la Policía Municipal impone el 30% de las sanciones que contabiliza todo el Cuerpo, compuesto por más de 780 agentes. Sólo hasta el 10 de octubre de este año, el 'multamóvil' o 'coche fantástico', como también se le conoce, ha puesto 13.678 sanciones por mal aparcamiento en la ciudad.
Una sencilla operación matemática descubre que el 'batiscafo' fotografía 'in fraganti' cada día a 44 infractores. Si la cantidad media de las multas por doble fila es de 150 ó 160 euros, aunque con el pago anticipado se reduce a 105 euros, el resultado demuestra que el 'batiscafo' recauda más de 6.000 euros al día. En todo 2007, cuando copaba el 15% de las multas, denunció 15.421 dobles filas y, en 2006 -empezó a funcionar en septiembre-, 4.485.
Circula a entre 30 y 40 kilómetros por hora, con dos agentes en el interior -uno conduce y el otro enfoca-, y suele centrarse en las calles del centro comercial de la ciudad, donde la doble y hasta triple fila más obstaculizan el tráfico. Según un estudio del Ayuntamiento de Bilbao, realizado entre las calles Buenos Aires y Colón de Larreategi, un vehículo mal estacionado que ocupa un carril durante 10 minutos, repercute en 700 coches. ¿Quién no ha tenido que hacer sonar el claxon alguna vez para que el dueño de un vehículo se dignara a retirarlo de donde lo tenía colocado en paralelo al suyo que le impedía salir?
Damnificados
Más allá de los motivos obvios que marcan las normas de tráfico para garantizar la libre circulación en la ciudad, el 'batiscafo' también ha generado un grupo de damnificados, formado en su mayoría por taxistas, repartidores y transportistas en general, que al mismo tiempo también se benefician de la reducción de la doble fila.
«Aparcamos donde podemos. No hay suficientes zonas de carga y descarga, y las pocas que hay están siempre ocupadas», se queja Javi. Con varios años de experiencia, este repartidor de dulces y golosinas ha tenido fortuna hasta ahora. Nunca le han 'cazado'. «Una vez pasó por delante de la furgoneta, pero le vi, se me cortó la respiración y me dio tiempo a quitarla de en medio. Dicen que primero realiza una pasada y, al de 10 minutos vuelve a pasar. Si sigues ahí, te multa», aventura el profesional. «Es mejor que sea un municipal el que te sancione directamente. Pagamos justos por pecadores. Hay gente que deja el coche en mitad de la calle y se está tomando unos vinos», dice.
«Toque de injusticia»
De la misma opinión son los taxistas. «Hay multas que tienen un cierto toque de injusticia. ¿Que vas rápido por la A-8 y te caza un radar? Pues ajo y agua. ¿Que te saltas un semáforo y te pilla? Lo siento mucho. Pero, ¿por estar trabajando?», se queja Juan Ramón Puertas, presidente de Radiotaxi Bilbao. «Lo lógico es que estemos esperando o recogiendo a un cliente entre cuatro y cinco minutos, pero eso no es abandonar el vehículo. La ordenanza nos ampara a la hora de ponernos a la salida de un espectáculo», advierte. Varios profesionales del sector multados han recurrido la sanción al alegar que en el momento de ser penalizados estaban en el interior del coche con un cliente. En las imágenes que toma la cámara del 'batiscafo', o al menos la copia que se envía al denunciado, los cristales aparecen en negro y no se distingue si hay o no alguien dentro.
«El 'batiscafo' carece de la discrecionalidad que tiene un policía», apunta Ignacio Garrido, portavoz del Sindicato Vasco de Policía y Emergencias (SVPE). «Con muchos menos policías, puedes denunciar muchísimo más», advierte. Cuando la cámara fotografía a un infractor «no tiene en cuenta sus circunstancias. Igual está ayudando a subir a casa a una persona que se ha roto una pierna... El agente aguanta un tiempo allí, comprueba e interpreta lo ocurrido». A juicio de Garrido, «se trata de una manera de terminar con las infracciones de un modo drástico, pero frío. Con los medios telemáticos (radar, 'batiscafo'...), ¿dónde queda la prevención?», se pregunta en referencia a la «labor social» de la Policía.
Después, el conductor denunciado puede presentar un recurso, «pero hay cosas que no se pueden probar. ¿Cómo demuestras que tenías que subir unas maletas? Puede ser verdad o no».