La puesta en funcionamiento de la línea de alta velocidad entre Madrid y Valladolid ha venido a revolucionar todo el transporte ferroviario del Norte de la Península con la capital de España. Pero en unas comunidades más que en otras. En Euskadi, Vitoria y Bilbao disfrutan de momento de un único tren rápido cada jornada, mientras el prometido segundo convoy de altas prestaciones sigue sin llegar a las vías vascas. Esta demora mantiene a ambas ciudades como las capitales del Norte peor conectadas por tren con Madrid. Santander, por ejemplo, tiene tres Alvias diarios; Gijón y Oviedo, cuatro; y León, cinco, el último de ellos desde hoy mismo. San Sebastián cuenta con una frecuencia más que sus capitales hermanas y de su estación salen dos Alvias diarios: uno por la mañana -por Vitoria- y otro por la tarde, que hace la ruta por Pamplona.
Los trenes Alvia son la última innovación de Renfe. Son coches de rodadura desplazable, lo que quiere decir que pueden circular tanto por las vías de ancho convencional como por las de alta velocidad. Cuando ruedan sobre estas últimas pueden llegar a desarrollar velocidades de 250 kilómetros por hora, algo menos que el AVE, que alcanza en España los 300. En el caso de las conexiones desde la Cornisa Cantábrica, esto sólo se produce de momento en el tramo de vía entre Valladolid y Madrid, dado que la continuación de la línea hacia el Norte no está acondicionada todavía para la alta velocidad. Con todo, la mejora en los tiempos de viaje es significativa. Desde Vitoria, se llega a Madrid en 3 horas y 44 minutos, frente a las cinco horas pasadas que le cuesta a los trenes más antiguos. Desde Bilbao, el Alvia también recorta el viaje en cerca de hora y media, aunque el tiempo final todavía es poco competitivo frente al coche y, sobre todo, frente al avión. El trayecto dura 4 horas y 49 minutos.
Los Alvias empezaron a circular desde Euskadi el 23 de diciembre del año pasado y en este tiempo han conseguido que prácticamente se multiplique por dos el número de viajeros desde Bilbao y Vitoria. Han ganado unos 30.000 usuarios en apenas medio año, según los últimos datos de Renfe. Sin embargo, a la principal operadora ferroviaria le está costando más de lo previsto dotar a las capitales vizcaína y alavesa de un segundo Alvia que mejore la oferta diaria. Se anunció de forma extraoficial para este mes de octubre, pero finalmente no entró en funcionamiento.
Cambios el día 13
Ahora se especula con la posibilidad de que se produzca el cambio el 13 de diciembre, fecha en la que Renfe tiene previsto realizar su habitual retoque de horarios y frecuencias antes de las fechas navideñas. De hecho, en estos momentos no se puede efectuar ninguna reserva de plazas por Internet para los servicios ferroviarios a partir de esa fecha. De todos modos, fuentes de la operadora eluden confirmar la hipotética introducción del segundo convoy rápido desde Vitoria y Bilbao. Este refuerzo, en teoría, vendrá a sustituir al Talgo que parte de Bilbao por las mañanas y al Intercity que sale de Vitoria por las tardes.
Entre las capitales del entorno, sólo Logroño tiene una frecuencia similar, con un único Alvia diario. Burgos tiene dos; Pamplona, cuatro; Santander, tres; Gijón y Oviedo, cuatro; y capitales castellanas como Palencia o León se llevan la palma con ocho y cinco trenes diarios, respectivamente. En estos casos, es así porque por ellas circulan casi todos los servicios que provienen de la parte central de la Cornisa Cantábrica.
En el caso vasco, la escasez de conexiones tiene un doble motivo. Por un lado, porque la eliminación del Talgo y del Intercity puede ser problemática al dejar sin parada a algunas localidades que ahora sí son atendidas. En segundo lugar, se explica porque Euskadi tiene mejores conexiones que el resto del Norte por autopista y por avión -sobre todo desde Bilbao-, lo que limita las posibilidades de penetración del transporte ferroviario.