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Sociedad

accidente de tráfico

Los amigos, de 16 y 18 años, habían cogido el todoterreno de la madre de uno de ellos para «pisar las primeras nevadas»

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Tres estudiantes mueren en Amurrio en un brutal choque contra un camión
El todoterreno en el que viajaban los cuatro jóvenes quedó convertido en un amasijo de hierros. / JOSÉ MONTES
Cristina, Mikel y Andoni querían ver la nieve. Pisar los copos que ha dejado el primer temporal del otoño en los portentosos montes de Ayala. Pero un camión se cruzó en su camino y acabó con sus vidas. Los dos primeros eran novios y viajaban en la parte trasera del todoterreno que, al parecer, Andoni había cogido a su madre. De copiloto, su novia Uxue, que acabó ingresada en Cruces. Los cuatro, de 16 a 18 años y alumnos del instituto Zaraobe de Amurrio, amaban la naturaleza. Los cuatro decidieron ayer cambiar las clases para pasear por las montañas que les han visto crecer.
La tragedia ocurrió en la A-625, en el término municipal de Amurrio. Una sinuosa trampa mortal, con varias víctimas sobre su asfalto, que la Diputación reformará en unos meses después de que los vecinos lleven años pidiendo su mejora. El desencuentro sobre su nuevo trazado ha pospuesto más de una vez las obras. Su, hasta ahora, último accidente se produjo a las tres menos diez de la tarde cuando el Kia Sportage azul de los jóvenes chocó de forma brutal contra un camión Volvo por causas que investiga la Ertzaintza. Conducía Andoni Goti, un estudiante de ciclo medio de Mecanizado de la localidad vizcaína de Lendoño que soñaba con ser pastor, como su padre. Tenía 18 años. El vehículo quedó destrozado. Los sanitarios de la Cruz Roja, los bomberos y los ertzainas que acudieron en su socorro tan sólo pudieron rescatar los cuerpos de los tres amigos del amasijo de hierros.
Ninguno de ellos pudo hacer nada más allá de certificar la muerte del conductor, de Cristina C. -la más joven del grupo, de 16 años y natural del pueblo burgalés de Villalba de Losa-, y de su novio Mikel Landa, dos años mayor que ella y vecino de Sojo, un pequeño pueblo alavés muy cerca de Artziniega. Sólo salvó la vida Uxue R., de 17 años, pareja de Andoni y residente también en la misma zona donde convergen las provincias de Álava, Vizcaya y Burgos.
La joven sufrió heridas de diversa consideración y tuvo que ser trasladada en helicóptero al hospital vizcaíno de Cruces mientras dejaba a sus amigos en la carretera, que permaneció varias horas cortada en ambos sentidos. El conductor del camión, que hizo la tijera y quedó atravesado en la vía, también tuvo que ser evacuado. En este caso al hospital de Galdakao, con varias lesiones en el cuerpo. Es portugués y tiene 50 años, según fuentes del Departamento vasco de Interior.
Les recordará una encina
El trágico siniestro sacudió la vida del instituto Zaraobe donde estudiaban los cuatro jóvenes. Profesores y alumnos vivieron momentos de confusión y angustia hasta que se confirmó la identidad de los chavales. En un primer momento se pensó que los fallecidos podían ser la madre y los hermanos de Andoni. Pero avanzada la tarde se confirmaron los nombres de los tres amigos. Sus cuerpos fueron trasladados directamente al instituto anatómico forense de Vitoria donde esta mañana se les practicará la autopsia. A la espera de que se fijen los funerales, sus compañeros plantarán hoy una encina en Amurrio que les recordará toda la vida.
El de Saratxo no fue el único siniestro de gravedad que se produjo ayer en las carreteras españoles. En la localidad pontevedresa de Santa María de Oia fallecían dos menores y su padre al colisionar el coche que conducía su madre contra un autobús escolar. La mujer está muy grave. Al parecer, y según la Guardia Civil, el chico, de 17 años no llevaba el cinturón de seguridad. Su hermana de poco más de un año «no usaba correctamente la silla de retención infantil».
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