
La explosión destrozó más de 30 vehículos./ Ignacio Pérez
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido hoy a un vecino de Bilbao con cuya documentación fue comprado el teléfono móvil con el que ETA llamó a la DYA de Vitoria ayer para alertar del atentado en el campus de Navarra, según fuentes de la lucha antiterrorista. Este hombre, que responde a las iniciales de J.M. M. G., fue interrogado ayer por varios cuerpos policiales sobre este asunto y quedó en libertad. Sin embargo, hoy ha vuelto a la comisaría porque, al parecer, hay nuevos indicios que le señalan como el presunto dueño del móvil.
El teléfono en cuestión se uso para comunicarse con las oficinas de la DYA de Álava ayer a las 9.53 horas. Tras tener conocimiento de la existencia de la llamada, la Ertzaintza identificó el número desde el que se había hecho la llamada y averiguó su procedencia. De esta forma se conoció que la persona que lo había adquirido había utilizado una documentación que coincidía con la del vecino de Bilbao detenido hoy. Además, parecer ser que el aparato fue comprado en una tienda del centro de la villa próxima al domicilio del arrestado, informaron fuentes de la investigación.
Este hombre, como suele ocurrir en casos similares, fue entrevistado a lo largo del día de ayer por los servicios antiterroristas de la Ertzaintza, del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, ante quienes sostuvo que era completamente ajeno a la compra y uso del teléfono. Las averiguaciones efectuadas por la Policía Nacional tras la entrevista permitieron obtener indicios que hacen sospechar que el hombre hubiera podido intervenir en la compra del aparato, y ello ha llevado a su arresto.
El detenido, que carece de antecedentes, fue llevado en primer lugar a las dependencias de este Cuerpo en Bilbao y de ahi, ha sido trasladado a la Comisaría General de Información en Madrid. Allí continuarán los interrogatorios en el marco de la investigación del atentado. Se decretará para ello el régimen de incomunicación. Por ahora, están abiertas todas las posibilidades, tanto la del robo de la documentación, como la de algún tipo de relación del arrestado con los autores del atentado, para los que podría haber adquirido el teléfono
Habitualmente, la compra de teléfonos móviles de tarjeta prepago es realizada por miembros o colaboradores de ETA que utilizan documentos falsos de identidad. Además, se conocen varios casos de desplazamientos de etarras a centros comerciales alejados de su domicilio para hacer la compra con la máxima garantía de anonimato. Los teléfonos son activados y utilizados una única vez y cuando esto ocurre los etarras se deshacen de ellos.
Explosivo sin identificar
Mientras tanto, la Policía continúa su investigación en torno a los restos del coche bomba para determinar las características del explosivo empleado y la cantidad. El coche fue robado en la localidad guipuzcoana de Zumaia entre las 20:30 y las 23:30 de la noche anterior al atentado y fue colocado ayer por la mañana en el recinto universitario con tiempo suficiente para que los terroristas que lo trasladaron desde Guipúzcoa se alejaran de la universidad y, posiblemente, volvieran a su lugar de origen.
Se cree que los terroristas estaban ya lejos de Pamplona cuando llamaron a la DYA de Álava. La policía está trabajando con las
imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del Edificio Central de la Universidad de Navarra. También se está trabajando en seguir el rastro del Peugeot utilizado para el atentado desde que fue robado en la localidad guipuzcoana de Zumaia, un tema sobre el que ha dado
más detalles el consejero de Interior.