Vivir cerca de un aeropuerto es «un infierno para decenas de miles de personas» en este país. Así lo aseguran los responsables de la recién constituida Asociación Nacional de Afectados por el Tráfico Aéreo. La plataforma, que ayer se presentó en sociedad en Madrid, aúna a los colectivos vecinales y ecologistas que han protestado en los últimos años por la expansión «incontrolada» e «insostenible» de los aeródromos de Zaragoza, Barcelona, Madrid, Alicante y Bilbao. La asociación Lur Maite, con sede en Sondika, ha sido parte activa en la puesta en marcha de este movimiento de protesta contra el ruido y las molestias -«insomnio, ansiedad o pérdida de audición»- que generan los aviones.
Su portavoz, Consuelo Elosúa, participó ayer en el acto de constitución de un colectivo que dice representar a 150.000 afectados en toda España. Durante su intervención, la responsable del colectivo ecologista vizcaíno dio a conocer la «dura realidad» a la que se enfrentan los vecinos que habitan en los alrededores de 'La Paloma'. «Muchos de los compañeros que están aquí hoy -dijo en referencia a los representantes de las diferentes asociaciones- tienen situadas las pistas a varios kilómetros de sus casas; nosotros, en Vizcaya, las tenemos a unos pocos metros», aseguró.
Elosúa llamó la atención sobre el hecho de que la ampliación del aeropuerto de Bilbao se hizo «sin el preceptivo estudio de impacto ambiental; algo ilegal e inaudito», advirtió. En este sentido, la activista ecologista dio cuenta de los diferentes procesos judiciales que Lur Maitea ha interpuesto durante la última década contra Aena y diversas instituciones, que «son las que tienen que velar por los derechos de los ciudadanos». «En Euskadi -denunció-, ni los ayuntamientos ni el Gobierno vasco ni la Diputación han hecho nada para solucionar esto. Al contrario, han colaborado estrechamente para obviar todo lo prescrito por la ley», criticó.
Vertedero «ilegal»
La cofundadora de la plataforma dedicó buena parte de su intervención a informar a los presentes sobre la existencia de la celda para el almacenamiento de lindane que está ubicada muy cerca de 'La Paloma'. «Este vertedero ilegal lleva años poniendo en peligro a decenas de miles de vizcaínos que viven en las proximidades de las pistas del aeropuerto. Si el accidente de agosto en Barajas hubiera ocurrido en Bilbao, todavía hubiera sido más dramático», afirmó.
Elosúa terminó su discurso exigiendo que «se cumpla la ley». «Es lo único que pedimos: que todos seamos iguales ante la legislación existente y que Aena, por ser poderosa, no tenga patente de corso para hacer lo que le venga en gana», manifestó. La líder de Lur Maitea se mostró «muy satisfecha» por la puesta en marcha de la asociación nacional. «Hemos acordado que, a partir de ahora, la asociación se persone como parte afectada en los procesos judiciales que se abran para defender nuestros derechos», anunció.
La plataforma puso ayer en línea su página web (www.afectadosimpactoaereo.org), desde donde quieren recabar apoyos ciudadanos. «No sólo pretendemos llamar la atención sobre el ruido y las molestias que generan los aviones, sino que también queremos que se investigue la alta incidencia de los casos de cáncer en las zonas cercanas a los aeropuertos por la contaminación química que padecemos», exigieron.