El Euzkadi buru batzar del PNV apuesta por la «continuidad» en la propuesta que trasladará a partir de hoy a las bases del partido para configurar las listas de la formación de cara a las próximas elecciones autonómicas, que se prevén más disputadas que nunca. Despejada a finales de septiembre la incógnita sobre el candidato a lehendakari, faltaba por conocer quién acompañaría a Juan José Ibarretxe -que, como es habitual, figurará como 'número uno' de la plancha alavesa- en las candidaturas peneuvistas, pendientes aún no sólo del refrendo de la militancia sino también de la posible coalición con EA, que, aunque cada vez se antoja más complicada por las resistencias internas en la formación de Unai Ziarreta, obligaría a replantear los listados para dar cabida al socio minoritario.
A la espera de que el partido de Iñigo Urkullu haga pública su decisión, ya ha trascendido que el PNV premiará la trayectoria de Izaskun Bilbao y volverá a proponerla como candidata a la Presidencia del Parlamento vasco, una decisión que automáticamente sitúa a la dirigente bermeana en el primer puesto de la lista por Vizcaya, en la que se integrará también, posiblemente como 'número dos', el actual presidente de la ejecutiva peneuvista en este territorio, Andoni Ortuzar.
Ninguna de las dos apuestas ha causado sorpresa. En el caso de la máxima responsable de la Cámara vasca, su labor institucional, alejada de las tensiones que marcaron el mandato de su predecesor Juan María Atutxa, hacía prever que el partido apostaría de nuevo por ella. Su cercanía al líder del EBB también avalaba su continuidad. La incorporación del ex director general de EiTB entraba también en todas las quinielas, dada la tradición peneuvista de proponer a los líderes de los consejos territoriales como candidatos autonómicos y al indudable interés del 'aparato' vizcaíno por situar a uno de sus hombres fuertes en el corazón del grupo parlamentario, necesitado de autoridad y perfiles de peso ante la eventualidad de una posible derrota y la hipotética retirada en ese supuesto de Ibarretxe. Mucho se ha especulado, de hecho, con la posibilidad de que las planchas incluyan a un 'tapado', la apuesta del partido para tomar el control en caso de debacle electoral o de cualquier posible horizonte que altere los planes de Ibarretxe de seguir gobernando con el actual tripartito, aunque, oficialmente, se rechaza de plano esa posibilidad.
Sea como sea, la incorporación de los líderes territoriales a la Cámara viene siendo habitual. Fue el caso de Urkullu en su etapa al frente del BBB y es también el de Joseba Egibar, que encabezará de nuevo la lista por Guipúzcoa, el territorio en el que, según los cálculos de los partidos vascos, se decidirá el próximo Gobierno. De hecho, se especulaba con la posibilidad de que el líder de la ejecutiva guipuzcoana renunciase a encabezar la plancha en previsión de un patinazo, pero todo apunta a que sí lo hará acompañado, entre otros, por el también miembro del GBB y actual diputado vasco Luke Uribe-Etxeberria.
Mikel Martínez, novedad
La única excepción es la del burukide al frente de la dirección peneuvista de Álava, Iñaki Generabarrena, inelegible como parlamentario por incompatibilidad con sus responsabilidades como vicepresidente primero de la Caja Vital. La plancha de este territorio incluye otra de las novedades más significativas de la propuesta del EBB, que incluye al actual portavoz del partido en el Ayuntamiento de Vitoria, Mikel Martínez, que fue también candidato a la Alcaldía.
Si significativos son los que siguen o se suman, no menos los que ya no estarán. El PNV deberá buscar recambio para el veterano parlamentario José Antonio Rubalkaba, que abandona la política tras más de un cuarto de siglo, y para los escaños que han ocupado esta legislatura la vizcaína Elixabete Piñol -una de las diputadas más cercanas a Egibar en el hemiciclo- y la guipuzcoana Gemma González de Txabarri, que saldrán de las planchas por «decisión personal», según confirmaron fuentes oficiales del PNV.
Tampoco obtendrán puesto, contra todo pronóstico, ninguno de los actuales consejeros de Ibarretxe, que tradicionalmente solían tener plaza fija aunque después renunciasen al asiento para desempeñar sus funciones en el Gobierno. La decisión de apartar a los posibles miembros del Ejecutivo es rara en democracia y suele darse sólo cuando se confía ciegamente en la victoria: el PP lo hizo en el primer asalto fallido de Rajoy al poder y se encontró con una auténtica 'patata caliente' al consumarse su derrota. Llama la atención por eso que el PNV lo haga precisamente cuando ha interiorizado que existe una posibilidad real de perder la Lehendakaritza. Oficialmente, la explicación pasa por la necesidad de dar cabida al equipo actual y no «vaciar de contenido» las listas al llenarlas con candidatos destinados a abandonar el hemiciclo, así como a la necesidad de hacer ajustes por la Ley de Igualdad y para «simplificar» el proceso.
No obstante, la inédita exclusión de los potenciales integrantes del Gabinete Ibarretxe -la vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia fue de 'número dos' por Vizcaya en 2005, unas listas que integraron también Gabriel Inclán o Javier Balza- se interpreta en círculos peneuvistas como un «golpe de autoridad» del EBB, que habría querido delimitar así con claridad los asuntos «en los que manda» el partido y los que competen al Gobierno. La hipotética derrota podría obligar, por ejemplo, a Inclán o Ana Agirre a regresar a sus puestos de funcionarios y al resto a buscar otras salidas laborales.