
El presidente de FAES, José María Aznar durante la presentación del libro 'Libertad de elegir', acompañado por el hijo de los autores, David Friedman. /Efe
Heredero de deudas
El ex presidente del Gobierno se ha mostrado confiado en que el país sabrá superar la coyuntura, aunque para ello es necesario "liderazgo político" y crear "condiciones de prosperidad", algo que sí supo hacer su Gobierno durante ocho años, pese a heredar en 1993 tasas de paro por encima del 20% y que sin embargo no sabe acometer el Ejecutivo actual.
Aznar ha afirmado que "fruto de estos últimos años de Gobierno socialista, España está empezando a cosechar una profunda crisis económica con muy graves repercusiones sociales. Empezamos a verlo en el drama humano del paro, en la angustia de cientos de miles de ciudadanos que se saben amenazados por el despido".
Sin abandonar la crítica al Gobierno, y tras recordar que al principio el Ejecutivo "negó la realidad" y ahora "da clases sobre como salir" de la crisis, Aznar ha acusado a Zapatero, sin citarle, de "querer ir un poquito demasiado deprisa" y "un poquito demasiado despacio" en política internacional.
Critica a Zapatero el mayor gasto público debido al aumento de ministerios, más impuestos y el "recorte de la libertad económica".
Aboga por emprender "una profunda reforma laboral" que fructifique en una contratación menos rígida
Reivindica "reformas profundas" de la sanidad que abran el camino a "la producción privada de servicios de salud con financiación pública"
José María Aznar se ha mostrado convencido de que España saldrá de la crisis económica, pero ese objetivo no será posible "con mayores dosis de socialismo simpático". El ex presidente del Gobierno ha hecho esta afirmación durante el acto de presentación de la reedición a cargo de
FAES, de
Libertad de elegir, del Premio Nobel de Economía Milton Friedman y de la que fuera su mujer, Rose Friedman.
Para el ex jefe del ejecutivo, existen una serie de requisitos imprescindibles para hacer frente a la situación económica, especialmente en España, y tales requisitos son un sector público "austero", reformas estructurales, mayor competencia y más flexibilidad. Ha abogado por emprender "una profunda reforma laboral" que fructifique en una contratación menos rígida y por revisar "por completo" el modelo de los organismos reguladores y supervisores, de modo que sean ajenos al "control político".
"No son recetas divertidas. Pero en estos tiempos tan difíciles para millones de familias españolas hay que dejar por una vez las frivolidades en el cajón del despacho y decir a los ciudadanos la verdad", ha añadido Aznar. Frivolidades, en su opinión, son mayor gasto público gracias a más ministerios, al aumento de los impuestos y al "recorte de la libertad económica". El ex presidente, siempre en pos de superar la crisis, ha reclamado la recuperación del Plan Hidrológico Nacional con el fin de garantizar los trasvases que ya existen y los que evidentemente estaban recogidos en el proyecto que derogó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Tras instar a un avance "decidido" en materia de pensiones por medio de un nuevo Pacto de Toledo, Aznar ha reivindicado "reformas profundas" del sistema sanitario que abran el camino a "la producción privada de los servicios de salud con financiación pública". "España necesita deshacer el camino andado en materia de legislación sobre suelo y reintroducir racionalidad", ha explicado el ex presidente antes de defender un modelo educativo basado en el esfuerzo, el mérito y el "respeto a la autoridad del profesor", así como la modificación del sistema de Universidades. Para Aznar, a quien "las recetas infantiles no conducen a ninguna parte", tales medidas conducen a los "grandes retos" que tiene pendientes España.