Euskadi tendrá esta legislatura la esperada Ley que convertirá la asistencia social en un derecho subjetivo y exigible ante los tribunales, un avance de notable calado en la atención a las capas más desprotegidas de la sociedad. El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo (EB), y el portavoz de los socialistas en la Cámara vasca, José Antonio Pastor, escenificarán hoy el acuerdo alcanzado en torno a la Ley de Servicios Sociales, el tercer gran proyecto legislativo que pactan los socialistas con el tripartito durante este mandato, presupuestos al margen. El texto fue considerado como un pilar básico dentro de la reformulación de las prestaciones sociales en Euskadi que el Ejecutivo y el PSE acordaron impulsar en el 'pacto social' que rubricaron en marzo de 2007 y que incluyó, asimismo, el complemento para las pensiones bajas -ya en marcha-, las ayudas para la vivienda y la gestación de la leyes de familia y de Garantía de Ingresos, ambas aún en tramitación.
La Ley de Servicios Sociales, enviada al Parlamento por el Ejecutivo el pasado 27 de mayo, hará que las prestaciones en Euskadi den su propio salto generacional. La asistencia -por ejemplo, una plaza en una residencia o un centro de día- se convertirá en un derecho subjetivo y exigible ante los tribunales y el catálogo de servicios que quede recogido en la normativa tendrá carácter permanente, sin estar sujeto a disponibilidad presupuestaria o a la voluntad del gobierno de turno. A lo largo de la prolongada tramitación del proyecto se citó a cerca de 40 especialistas y se alcanzó un acuerdo con las diputaciones y con Eudel, de manera que el texto que defenderán el Ejecutivo y los socialistas parece llegar avalado por las instituciones forales y por los ayuntamientos, entes en los que recae de forma efectiva la prestación de muchos de los servicios.
El acuerdo que escenificarán hoy los socialistas junto al líder EB y consejero de Vivienda y Asuntos Sociales tiene también una evidente lectura política. Es el tercer proyecto legislativo de calado que pacta el PSE con el tripartito esta legislatura. Los otros dos fueron la Ley de Aguas y la del Suelo, la primera de ellas negociada con EA y la segunda, también con EB. Con el PNV, la tercera y principal 'pata' del tripartito, los socialistas han alcanzado acuerdos presupuestarios en varios ejercicios. Un pacto sobre las cuentas públicas que, según han anunciado, reeditarán de cara a 2009.
Enmiendas
La Ley de Servicios Sociales superó el pasado jueves su último escollo al decaer la única enmienda a la totalidad que había suscitado en el Parlamento, firmada por EHAK y que no encontró el apoyo de ninguna otra formación. Los socialistas y el tripartito mostraron en público su disposición a alcanzar un acuerdo -que ya ultimaban en privado- y que debe haber limado sus diferencias en lo relativo al contenido de la Ley, discrepancias que se tradujeron en 70 enmiendas parciales selladas por el PSE frente al texto originario. El PP ha presentado 122 y EHAK, otras 30.
Son cuatro los aspectos básicos en los que los socialistas han mostrado su desacuerdo. Uno es la forma de asentar el copago, la participación económica de los ciudadanos para sufragar los servicios que disfrutan. El PSE ha rechazado que la vivienda habitual sea un bien reclamable cuando el usuario no tiene ingresos suficientes, mientras que el proyecto de ley recoge que puede serlo a partir de un determinado valor, establecido en el precio medio de una vivienda usada en la CAV. La garantía de un único sistema social en los tres territorios y la creación de un organismo para supervisarlo ha sido también uno de los caballos de batalla socialistas.