Y ahora, también los aviones. Ningún sector industrial, ni siquiera los más modernos y que mayores dosis de innovación incorporan, parece estar libre de los efectos de la crisis. La empresa aeronáutica vasca Industria de Turbopropulsores (ITP), anunció ayer que la «incertidumbre económica global» la obliga a revisar su capacidad productiva, después de que la carga de trabajo para el próximo año se haya caído en el equivalente a 180.000 horas de trabajo en su planta de Zamudio.
En otras palabras, la compañía tiene un excedente de unas 125 personas, según sus propias estimaciones -comunicadas ayer a la opinión pública y al comité de empresa-, durante un periodo de alrededor de 18 meses. Pero las malas noticias no finalizan en el mazazo que supone un recorte de plantilla del 15% para los 835 empleados que trabajan en la fábrica. En sus previsiones, ITP no ha incluido aún la repercusión que la caída de los pedidos tendrá «en los puestos de trabajo indirectos»; es decir, aquellos de las áreas de servicios y estructura.
El excedente de mano de obra está también por determinar en las dos empresas filiales Precicast Bilbao (PCP), que cuenta con 266 trabajadores, y en la fabricante de tubería aeronáutica ITA -ambas en Barakaldo-, que ocupa a 77 personas. También se verá afectada la planta de Ajalvir (Guadalajara).
«Coyuntural»
La pérdida de carga de trabajo, que la compañía califica de «coyuntural», se debe la ralentización de los pedidos de los motores que equipan los dos modelos estrella de Boeing y Airbus, los grandes fabricantes mundiales. En concreto, se trata del Airbus A380, equipado con el Trent 900, y el Boeing 787, impulsado por el Trent 1.000.
Esta no es la primera vez que ITP tiene que realizar ajustes en la producción por el descenso en su cartera de pedidos. Ya debió hacerlo hace año y medio, recordó un portavoz de la compañía, cuando la fabricación del Airbus A380 sufrió un importante retraso. Entonces la situación se resolvió «dentro del grupo», añadió. La empresa, en cualquier caso, precisó, apuesta por el «consenso» para realizar la adaptación.
Esa disposición al acuerdo fue transmitida ayer a los representantes de los trabajadores al serles comunicada la noticia. Hasta dentro de una semana o diez días, señaló el presidente del comité de empresa, Isidoro Justo, no se conocerán los detalles de la propuesta de ITP para ajustar la producción a la cartera de pedidos.
Las mismas fuentes rechazaron que la solución pase por la no renovación de los contratos temporales, porque su número es «muy reducido». A la espera de recibir nuevos detalles del plan de la empresa, el órgano de representación sindical ve como posible salida un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), con suspensión temporal de contratos. Lo que sí tiene claro es que rechazará cualquier tipo de «medidas traumáticas» para resolver una situación que considera puntual.
Fuchosa
Por su parte, la empresa vizcaína fabricante de frenos Fuchosa, ubicada en Atxondo, también reducirá su producción por el «preocupante» descenso de las ventas en Europa. La firma, integrada en el Grupo ACE, tiene una plantilla de 280 trabajadores y ha iniciado un «periodo de consultas» con el comité de empresa para decidir las medidas a tomar.
Fuentes sindicales indicaron que ha planteado al órgano de representación varias opciones. Entre ellas, un ERE para toda la plantilla; para una de las tres líneas de producción (45 operarios), o el recorte de algunas «mejoras sociales» recogidas en el convenio, como la cesta de Navidad.