Miranda ha acogido este fin de semana el Congreso Nacional de los Consejos de la Juventud. Un encuentro en el que los más de cien participantes han trabajado sobre «las propuestas que queremos que conozcan las distintas administraciones», tal y como apuntó el presidente nacional, Daniel Lostao.
Han sido dos días intensos en los que se ha debatido en cinco áreas diferenciadas, desde la economía hasta el empleo o la educación. Todos los grupos de trabajo han elaborado sus conclusiones y, ahora lo que se espera es «que el mensaje llegue claro a quienes pueden convertir en realidad estas propuestas».
En relación con la posibilidad de acceso a la vivienda de los jóvenes, las principales reivindicaciones expuestas por los participantes en el congreso han sido las de «establecer un parque público de vivienda y fomentar el alquiler, en contraposición a la compra, por la propia realidad de los jóvenes».
Medida complementaria
El máximo responsable del Consejo de la Juventud hizo hincapié, además, en que adoptar medidas para facilitar que se pueda vivir en un piso en régimen de alquiler, también redundaría en mejoras relacionadas con el empleo.
«Esto facilitaría una conciencia de movilidad en el trabajo, bien entendida. No abogamos por la flexibilización, pero sí buscamos soluciones para que a ningún joven le dé miedo irse a otra ciudad para tener un trabajo más estable y menos temporal».
Quedó patente en este congreso que una de las principales preocupaciones del Consejo es el empleo y, también que «hay que reconducir otros aspectos de la vida para que los jóvenes puedan acceder al mundo laboral».
En esa búsqueda de caminos, otra de las conclusiones clave obtenidas tras los dos días de encuentro fue que las administraciones tienen que hacer «énfasis en las escuelas taller y la Formación Profesional». Algo que, según Lostao es prioritario puesto que «es la realidad estudiantil que más acerca a los jóvenes a la realidad laboral».
Las propuestas se plasmaron en distintos documentos y ahora es cuando llega el momento de conseguir que su voz sea escuchada. Daniel Lostao entiende que «el discurso de los jóvenes debe estar presente». Eso sí, también reconoce que hay ocasiones en las que sus propuestas parecen utopías; aunque quiere dejar claro que «si son bien estudiadas, se acaban convirtiendo en acciones que tienen relevancia y son beneficiosas para todos».