Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

null

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Las ciudades del medievo no son como las actuales, y las que hoy conocemos no se parecerán a las del futuro. El Plan de Movilidad encargado por el Ayuntamiento de Vitoria al Aula de Ecología Urbana de Barcelona pretende dibujar un nuevo modelo urbano que tendría a la capital alavesa como referente «a nivel mundial». Los partidos llevan casi un año estudiando el documento. En las próximas semanas deberán decidir si el plan será algo más que un montón de planos. La iniciativa es controvertida. Sobre todo, porque plantea ampliar la OTA y encarecerla, así como restringir el acceso de coches a un buen número de calles. Eso sí, el documento también proyecta una mejora sustancial del transporte público y la construcción de parkings.
Una de la claves más novedosas sobre las que gira el plan son las supermanzanas. Pero, ¿qué se esconde tras esta singular denominación? EL CORREO se ha desplazado a Barcelona, donde ya funcionan, para recorrerlas a pie de calle y tomar nota de todos sus detalles. Y lo ha hecho junto a Salvador Rueda, el 'padre' del Plan de Movilidad.
Las supermanzanas serán zonas donde no entrarán vehículos de paso. Sólo accederán los coches de los vecinos, los de carga y descarga y los de emergencias, y habrá una limitación de velocidad de diez kilómetros por hora. El resto del tráfico se canalizará por las calles perimetrales. La primera fase de plan contempla que en 2011 estén funcionando seis de estas supermanzanas entre los barrios de El Pilar y San Martín, en un área donde viven más de 31.000 personas. Las principales calles afectadas serán Paraguay, Gorbea, Sancho el Sabio y la Avenida, arterias «congestionadas y con gran densidad de población».
Sitios para vivir
La filosofía que orienta el invento es «adaptar cada espacio a los diferentes usos», resume Rueda, director del Aula de Ecología Urbana de Barcelona. Las calles perimetrales se quedan para los vehículos, y las vías interiores «para desplazamientos a pie y para vivir». Habla de recuperar la ciudad para el ciudadano, de potenciar la calle como lugar de convivencia.
Y pone como ejemplo a los barrios de Gracia y La Ribera, en Barcelona. Nada mejor que verlos 'in situ'. Allí, las calles antaño atestadas de tráfico, las fachadas ennegrecidas y los caminares rápidos por las aceras han desaparecido. Ahora las zonas semipeatonales se suceden, los vecinos charlan en las plazas y han emergido negocios variopintos. Ocasionalmente circula algún automóvil a diez kilómetros por hora hacia algún garaje o para surtir a cualquier tienda.
¿Es esto aplicable a Vitoria? «Perfectamente», responde Rueda tajante. Y dice que es sencillo: el acceso a las vías interiores de las supermanzanas se restringiría mediante bolardos retráctiles. «Incluso se pueden dejar las calles como están y, simplemente, cambiar los sentidos del tráfico para evitar que vehículos atraviesen la zona», explica Rueda. Las seis supermanzanas previstas, además, «unirán los dos 'centros' de la ciudad: el actual y el que se conformará en Lakua con la estación intermodal, el auditorio, el Palacio de Congresos...».
Pero la viabilidad de todo esto dependerá de la mejora del transporte público y de la reducción en el uso del vehículo privado. Para ello se plantea toda una reordenación de las líneas de urbanos, que pasarán a ser siete (frente a las 18 actuales) el año que viene, una vez implantado el tranvía. El objetivo es «que se pueda ir de un extremo a otro de Vitoria haciendo sólo un transbordo, como en Barcelona». Y también que las frecuencias pasen de 20 a 10 minutos.
Atacar el bolsillo
¿Será esto suficiente para animar a los vecinos a dejar los coches en el garaje? «No», reconoce el experto. Porque más efectivo que cualquier campaña de concienciación es tocar el bolsillo. «Hay estudios que demuestran que, mejorando la red de transporte público sólo se reduce el tráfico entre un 3 y un 6%. Pero si se incide en la tarificación el porcentaje sube al 30-40%. La conciencia económica es mucho mayor que la ecológica». Es aquí donde tiene encaje extender la OTA y encarecerla hasta 1,87 euros por hora en las zonas más congestionadas. Se trata de un calco de la 'zona verde' implantada en la Ciudad Condal hace dos años, que es una versión encarecida de la 'zona azul'. El desorbitado precio es disuasorio y retrae a muchos conductores.
A la vez, esta medida pretende beneficiar a los vecinos. Por un euro a la semana podrán aparcar en su zona de residencia. «En los barrios donde se ha aplicado (en Barcelona) ya no tienen problema para dejar su coche por la noche», asegura Rueda. Y el euro semanal pretende animarles a que si tienen garaje lo utilicen, porque «muchos lo dejaban en la calle por pereza».
Hay más medidas, como la construcción de parkings subterráneos (algo que ya se está haciendo en la capital catalana) y el fomento del uso de la bicicleta, para lo que se plantea subir de 13 a 44 los puntos de alquiler y crear 23 kilómetros de bidegorris en Vitoria. También la habilitación de una senda peatonal que unirá Armentia y Abetxuko a través de las seis supermanzanas.
Si todo esto llega a ser realidad «Vitoria será la mejor ciudad del mundo», dice Rueda desde su despacho de la Barceloneta, con grandes ventanales que dan al mar.
-Exagera
-Soy experto en esto. Viajo para ver ciudades, y Vitoria tiene todas las posibilidades: por población, por estructura, por geografía, por su escala humana envidiable. Si esta propuesta sale adelante, se hablará de Vitoria en todo el mundo. Y mucho.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS