El agua corre bajo un puente de Melilla a causa de la tromba de lluvia que cae hoy sobre la ciudad, que ha dejado las calles totalmente anegadas. /Efe

El agua baja por las escaleras melillenses. /Efe

Los coches, con dificultad para moverse por las calles. /Efe
Refuerzos en la frontera
La Delegación del Gobierno en Melilla ha reforzado la seguridad en el tramo del perímetro fronterizo con Marruecos que hoy se ha visto afectado por las fuertes lluvias. Según fuentes policiales, se ha producido un refuerzo del número de agentes destinados en las zonas afectadas, para evitar que se produzcan intentos de entrada de inmigrantes.
Alrededor de 50 metros de valla han quedado dañados en la zona próxima al aeropuerto y al puesto fronterizo de Barrio Chino, donde se han colocado vallas provisionales, han indicado las fuentes.
Los chubascos han motivado hoy el desbordamiento del río de Oro, normalmente seco, lo que ha inundado buena parte de la ciudad
Numerosas personas atrapadas por el agua han sido rescatadas , y los puestos fronterizos con Marruecos han quedado intransitables
El Gobierno de la Ciudad Autónoma estudia solicitarle la declaración de zona catastrófica al Ejecutivo central
Estaba anunciado mal tiempo, pero nadie parecía esperarse lo que se ha vivido hoy en la Ciudad Autónoma de Melilla, que ha llegado a estar incomunicada por tierra, mar y aire durante buena parte del día merced a un temporal que ha dejado más de 100 litros por metro cuadrado de lluvia, de los que más de 40 han caído entre las 11.15 y las 12.15 de la mañana. La situación parece haber mejorado estas últimas horas, pues ha dejado de llover y se han reabierto el tráfico aéreo y el marítimo.
A pesar de la tregua de los cielos, el Gobierno de Melilla se plantea la posibilidad de solicitar al Ejecutivo central la declaración de zona catastrófica, según ha explicado en rueda de prensa su presidente, Juan José Imbroda, quien ha asegurado que se trata de "uno de los mayores temporales vividos en la ciudad desde 1985". La solicitud se formalizará o no una vez se evalúen los daños. Es la tercera vez este mes en que Melilla se inunda por culpa de las trombas de agua y un no suficiente sistema de evacuación del líquido elemento.
Imbroda ha subrayado que las fuertes lluvias no han causado ningún herido y ha destacado que los daños materiales ocasionados han sido consecuencia del desbordamiento del río de Oro, cuyo cauce atraviesa Melilla a lo largo de unos ocho kilómetros y normalmente permanece seco. La ciudad autónoma continúa en alerta naranja ante la posibilidad de que se produzcan nuevas precipitaciones durante la jornada.
El río se ha salido en uno de sus puntos como consecuencia de las citadas fuertes lluvias, lo que ha provocado que se anegue el barrio del Industrial, en una zona paralela al paseo marítimo, así como parte del barrio Real, anegando bajos y garajes. Los muros de contención "no han cedido", como en un principio se temía, aunque ha sido necesario cortar tres puentes al tráfico, mientras que algunas zonas de carretera están "impracticables".Otro curso fluvial desbordado ha sido el del Arroyo Mezquita.
Independientemente de los servicios efectuados por los Bomberos, "que han sido numerosos", afirma la Delegación del Gobierno, la Guardia Civil ha tenido que rescatar a varias personas que se encontraban "atrapadas" por el agua en Melilla la Vieja. El Ejército ha sido puesto a disposición de la localidad si la situación empeoraba.
Pasos impracticables
Por otro lado Beni Enzar, el principal puesto fronterizo entre la ciudad y Marruecos, está actualmente intransitable, por lo que no se registra movimiento de entrada o salida. De la misma manera, el otro paso fronterizo de Farhana también ha tenido que ser cerrado.
La gran cantidad de agua había provocado asimismo el colapso de la pista de aterrizaje y el cierre del aeropuerto, así como el puerto de mar, que bien entrada la tarde han sido reabiertos.