El concejal de Juventud del Ayuntamiento de Logroño, José Luis Prado, manifiesta abiertamente su satisfacción por el programa de 'Bibliotecas Abiertas' impulsado por el Consistorio de la capital.
-¿Cuáles son los grandes méritos del programa?
-Es una iniciativa tremendamente novedosa e interesante porque se implica a los chicos en la gestión, se promueven ejemplos positivos, se da autonomía a los centros y, sobre todo, el espacio está abierto y al servicio del ciudadano.
-¿Cómo ha sido el compromiso de los becarios con el programa?
-Que un chaval se lleve 240 euros al mes por ir a estudiar al centro y dar ejemplo, es algo muy interesante. Le estás ayudando en sus estudios, si tiene que pagar el alquiler de un piso o si quiere ahorrar para irse a aprender inglés durante las vacaciones de verano. Él presta un servicio a la sociedad y ésta le devuelve económicamente ese servicio. Los becarios, a la vez, son un ejemplo para los chicos que están en los institutos, porque quien te está diciendo 'cállate y estudia' no es un profesor o el padre, sino un chaval que tiene uno o dos años más que tú y que valora el hecho de estudiar.
-¿Hasta dónde se va a llevar el programa?
-Con todo mi respeto, hacia el Gobierno autonómico. Creo que todas las administraciones deben hacer un esfuerzo para que las bibliotecas estén abiertas al cien por cien de sus posibilidades como servicio público. Eso sería reflejo de una comunidad moderna, de un país moderno que sabe que la educación es uno de los pilares fundamentales para el futuro de un pueblo.
-¿Cuál sería el coste?
-En educación, todo lo que se invierta es poco. La educación es la libertad, es la igualdad de oportunidades. Creo que la mejor herencia que un padre puede dejarle a su hijo son sus estudios. Concretamente, creo que este proyecto no es caro. Incluso, creo que con las propias plantillas de los centros se podría organizar el servicio. Desde la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja se deberían abrir las bibliotecas de los institutos por la tarde y también los patios para que los chavales puedan jugar. Creo que los centros educativos deben tener vida más allá de las clases magistrales.
-¿Qué faltaría para cubrir estas metas?
-La voluntad política para hacerlo y poner los recursos humanos para desarrollarlo en toda La Rioja. Nosotros hemos demostrado que con voluntad sí se puede lograr.