Las bolsas europeas vivieron ayer otro viernes negro y los inversores no se atreven a escudriñar el futuro. La pesadilla duró casi toda la jornada, hasta que las autoridades norteamericanas optaron por parar la negociación si los niveles de pérdidas del Dow Jones -que cerró la jornada con un descenso del 3,61%- superaban determinados listones en el principal mercado de Estados Unidos. También se bloquearon las cotizaciones en los mercados de futuros para evitar los desplomes, y la decisión fue un alivio para los inversores del Viejo Continente.
El principal índice de la Bolsa de Madrid, el Ibex 35, cerró su segunda peor semana de la historia con una caída del 5,20%, hasta 8.353 puntos, en una sesión en que llegó a derrumbarse más de un 9%. Las pérdidas acumuladas en la semana ya representan el 13,5%, y en lo que va de año se elevan a un 45%. El principal indicador del mercado está en el mismo nivel de hace justamente cuatro años, el mismo que presentaba en octubre de 2004. Para los ahorradores que hayan permanecido fieles durante ese plazo, toda la rentabilidad se ha volatilizado.
Ayer, las pérdidas también fueron dramáticas para Gamesa, que cedió el 13,6%, pero la penalización se extendió a los grandes bancos, con retroceso del 10,2% en el Santander y el 8,6% en BBVA, y a los medianos. Banco Popular, que presentó resultados de los nueve primeros meses del año, cayó el 5,6%. El castigo se extendió a la constructora Ferrovial, con pérdida del 8,6%; la eléctrica Iberdrola, que cedió el 5,3%; la petrolera Repsol YPF, que sufrió un retroceso del 5,1%, y Telefónica, que cayó un 3,8%.
No hay noticias positivas que puedan influir en los mercados. Anestesiada la crisis financiera mediante la intervención de los gobiernos, los inversores se han dado de bruces con la recesión económica de los países occidentales, y ni siquiera pueden alimentar la esperanza de que el desarrollo de los emergentes acuda en su auxilio. China desacelera su crecimiento y Latinoamérica empieza a sentir los primeros embates del parón económico. Las respuestas proteccionistas de países como Argentina han aportado mayores tensiones.
Todas las comunicaciones que reciben los inversores tienen un tinte sombrío. El constructor automotor estadounidense Chrysler avanzó que reducirá en una cuarta parte el total de sus puestos administrativos e interinos, unos 5.000 empleos, hasta final de año. Los gigantes franceses del automóvil, PSA Peugeot-Citroen y Renault, anunciaron recortes de producción, al igual que el líder mundial de la siderurgia, ArcelorMittal.
La recesión británica
La Bolsa de Londres cerró la sesión de ayer con una pérdida del 5%. Las autoridades de Reino Unido dieron carácter oficial a la primera contracción de la economía británica en 16 años, puesta de manifiesto en el primer avance de los datos del tercer trimestre de 2008. El Dax Xetra 30, principal índice de la Bolsa de Fráncfort, terminó con retroceso del 4,96%, hasta 4.295,67 puntos, frente al temor a una recesión mundial. Ligeramente inferior fue el retroceso del índice CAC 40 parisino, que cedió un 3,54%, para quedar en 3.193 puntos.
En Milán se suspendieron los títulos de Fiat, mientras que los principales índices ruso y rumano cerraron antes de tiempo por sus fuertes caídas. La jornada había amanecido ya con malos augurios por las pérdidas en Asia, un 10% en el caso del Nikkei japonés.