La Ertzaintza ha comenzado a realizar controles antiterroristas preventivos en la comarca vizcaína de Lea Artibai, a la que, entre otros municipios, pertenece Ondarroa. Esta localidad fue escenario del último ataque de ETA contra la Policía vasca, cuando los terroristas destrozaron la comisaría del pueblo con un coche bomba cargado con cien kilos de explosivo, el pasado 21 de septiembre.
Históricamente, el Departamento de Interior nunca ha realizado una apuesta por este tipo de despliegues de forma continua, tal y como los llevan a cabo la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía y se ha limitado a poner en marcha estas tácticas ante hechos puntuales como atentados o secuestros. En el pasado, incluso el PNV ha mantenido disputas públicas con el Ministerio de Interior por los controles que llevaba a cabo la Guardia Civil en el País Vasco.
Las medidas preventivas de la Policía vasca están siendo realizadas a cargo de la Brigada Móvil, la unidad antidisturbios de la Ertzaintza pero con una formación más especializada en este tipo de actividades. En los despliegues llevados a cabo hasta el momento se está utilizando el mismo material que emplean las Fuerzas de Seguridad del Estado, desde armas largas hasta los sistemas de clavos para impedir la huida de automóviles que intenten darse a la fuga. Por el momento, este tipo de actividad se está limitando a la zona de Lea Artibai, sin que se haya comunicado por el momento la intención de extender los controles preventivos a otras zonas de Euskadi. En este sentido, tanto la Guardia Civil como el Cuerpo Nacional de Policía se encuentran en alerta desde los días previos al 12 de octubre, Fiesta de la Hispanidad, y estén llevando a cabo este tipo de despliegues disuasorios en la frontera con Francia así como en otros puntos de la geografía española. Este dispositivo fue puesto en marcha ante la posibilidad de que la banda pudiera intentar introducir un coche bomba desde Francia y atentar en Madrid con motivo del desfile militar. El Ministerio dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba, no obstante, decidió mantener la alerta de forma indefinida.
Traslado a Iurreta
La decisión de elegir la comarca de Lea Artibai como escenario para los controles antiterroristas de la Ertzaintza pretende reforzar la seguridad de los agentes que trabajan en la zona. La destrucción completa del edificio de la Ertzaintza en Ondarroa impidió que los agentes continúen su labor en la localidad al carecer de una base. En un primer momento se planteó la posibilidad de utilizar como punto de recogida de denuncias la subcomisaría de Lekeitio, que se encuentra cerrada la mayor parte del día. Este local, sin embargo, ha sido atacado en numerosas ocasiones y carece de medidas de seguridad. El Departamento de Interior decidió entonces trasladar a todos los agentes hasta el acuartelamiento de Iurreta, sede de unidades especializadas de la Ertzaintza como la misma Brigada Móvil. Al trasladarse a esta base, los agentes se ven obligados a realizar todos los días largos desplazamientos hasta Ondarroa y los municipios cercanos para llevar a cabo su labor.
Tal y como adelantó este periódico, una treintena de agentes destinados en Ondarroa solicitó una baja médica tras el atentado. Por ello, la consejería se vio obligada a solicitar voluntarios para cubrir las plazas vacantes. Según Interior, 141 agentes se han ofrecido para trabajar en la zona.