
El portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka, se ha mostrado satisfecho por lo obtenido en las negociaciones./ Efe
El portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka, ha insistido hoy en que su partido ha sacado "una buena tajada" del acuerdo con el Gobierno para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. "Ha sido bueno para nosotros porque obtenemos una buena tajada para Euskadi", ha afirmado Erkoreka en declaraciones a la Cadena Ser. Pero, además, ha defendido que gracias a este acuerdo su partido "hace una contribución importante a la estabilidad de las cuentas públicas en un momento en que los agentes económicos y empresariales están defendiendo la necesidad de lanzar mensajes de estabilidad y confianza".
Este apoyo, ha dicho, está "directamente vinculado con la crisis" económica, ya que "los ciudadanos están situando las dificultades económicas en el punto principal de su horizonte de preocupaciones". "A nosotros nos llega ese mensaje, y creo que los representantes en el Congreso no podemos ser ajenos a esta preocupación de los ciudadanos, debemos ser sensibles a su demanda y nos están pidiendo que arrimemos el hombro", ha apostillado.
Erkoreka ha explicado que el acuerdo alcanzado con el Gobierno se alcanzó como "casi todos los acuerdos de este tipo", es decir "en los últimos momentos, con una conversación 'in extremis'". Su compañero de partido, Joseba Egibar, ha querido ahondar durante la tarde en este tema, durante una conferencia en el campus de la Universidad de Deusto en San Sebastián. Para el líder guipuzcoano, es "triste" que Euskadi sólo pueda lograr transferencias en momentos de "estado de necesidad" o de "debilidad" del Gobierno español, como ha sucedido en la negociación de los presupuestos de 2009.
Egibar ha lamentado que el Ejecutivo acceda a traspasar competencias a la comunidad autónoma vasca, no por "cumplir una ley orgánica", sino "ante un estado de necesidad del propio Zapatero". Según ha comentado, el presidente del Gobierno podía haberse visto abocado a disolver el Parlamento y convocar elecciones si no lograba aprobar los presupuestos de 2009 en la actual situación de crisis económica, única razón por la que, a su juicio, ha accedido a conceder la transferencia de investigación y desarrollo.
Críticas del PP y Aralar
El secretario general del PP vasco, Iñaki Oyzarzábal, ha denunciado por su parte que el PNV ha apoyado "por cuatro perras" unos Presupuestos Generales del Estado confeccionados sobre "bases falsas y que no sirven para resolver la crisis económica, sino que la acentúan".
Oyarzábal, en una entrevista en Punto Radio, ha afirmado que el acuerdo presupuestario de socialistas y jeltzales "no es bueno para los vascos" y responde al "compadreo" de estos partidos. A su juicio, el acuerdo ha sido diseñado "para que el PNV le saque las castañas del fuego" al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y para que el PSE "apoye aquí las cuentas de Ibarretxe".
"Son cuatro perras a cambio de sacarle las castañas del fuego a Zapatero en unos presupuestos que no nos sacan de la crisis, sino que la empeoran", ha lamentado, para acusar al secretario general del PSE-EE, Patxi López, de ponerle "la alfombra roja" al lehendakari para apoyarle en "los presupuestos de sus planes de ruptura".
Aralar, por su parte, considera que el PNV "vende humo" con el acuerdo presupuestario que ha alcanzado con los socialistas y que lo conseguido "no es una transferencia, si no una aportación económica". Según esta formación, es "inaceptable" que en las negociaciones el PNV haya negociado con competencias que figuran en el Estatuto de Gernika. El vicecoordinador de Aralar, Jon Abril, ha afirmado que "esos derechos le corresponden a la CAV porque así se recoge en el Estatuto. Esos derechos no se pueden llevar a la mesa de negociación, son innegociables".
Reacción enconada de la izquierda abertzale
La izquierda abertzale también se ha sumado al carro de las críticas contra la actitud del PNV en el debate de los presupuesto y ha ido más allá. La formación ha indicado que el apoyo del PNV y UPN a los proyectos económicos del Gobierno "blindan el actual marco constitucional y cierran las puertas a todo cambio político posible". En su opinión, esta posición representa su alineamiento "con el Estado español a cambio de negocios y dineros para unos pocos, hipotecando el futuro de este país y desempeñando el mismo papel que hace 30 años".
Para los abertzales, los acuerdos alcanzados con PNV y UPN permiten al PSOE continuar con su proyecto para Euskadi de "represión y Constitución", algo para lo que "ha encontrado dos aliados perfectos, porque ninguno está por la labor de superar el marco que tantos negocios les está generando". En nota de prensa, la izquierda abertzale ha afirmado a su vez que es en este contexto cuando se está "agudizando aún más la persecución" contra ella, "porque saben que somos el motor e impulsor del cambio político real".