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Economía

el gasoducto 'euskadour'

El tramo Zaldibia-Villabona estará concluido a principios de 2009, con 20,5 millones de inversión

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Naturgas tiene ya construida la mitad del gasoducto Bergara-Irún
Obras del gasoducto que Naturgas está construyendo entre Zaldibia y Villabona. / DAVID APREA
La climatología favorable está permitiendo a Naturgas Energía avanzar a buen ritmo en el tendido del gasoducto de transporte Bergara-Irún. Actualmente, la obra del segundo de los tres tramos, entre Zaldibia y Villabona, se encuentra a la mitad de su ejecución y estará concluida en el primer trimestre de 2009. Tiene una longitud de 25 kilómetros y supondrá una inversión de 20,5 millones de euros.
Este tramo del gasoducto vasco es clave para el conjunto de la red de distribución, al tiempo que supone una de las piezas esenciales en la futura conexión con el sistema francés y también la base sobre la que se sustentará la ampliación de la planta regasificadora del Puerto de Bilbao. Como ya es conocido, Bahia de Bizkaia Gas tiene previsto construir un tercer tanque de almacenamiento en sus instalaciones, pero buena parte de su rentabilidad está justificada si se amplía la capacidad de distribución en Guipúzcoa y el sur de Francia.
Cuando se concluya esta segunda fase, se iniciarán las obras del tercer y último tramo del proyecto, entre Villabona e Irún. Si se cumplen los plazos previstos, la obra comenzará en 2009 y estará finalizada en el primer trimestre de 2010. Con una inversión de 26 millones de euros para sus 33 kilómetros, será el de mayor coste de todo el trazado, cuyo monto total es de 67,5 millones.
La primera fase del gasoducto, 31 kilómetros de longitud entre Bergara y Zaldibia, concluyó este verano con la restitución ambiental de los terrenos removidos y supuso para la compañía gasista una inversión de 21 millones de euros.
La infraestructura tiene la calificación de urgente para el Ministerio de Industria y supone el desdoblamiento del gasoducto actual. Con un diámetro de 16 pulgadas (40,6 centímetros), el tubo se considera saturado y no es capaz de satisfacer la nueva demanda de las empresas.
Proyecto Euskadour
El gasoducto Bergara-Irún forma parte del proyecto Euskadour -cuya fase inicial Irún-Arcangues inauguraron en 2006 los ministros de Industria español y francés y el Lehendakari- que permitirá unir la planta regasificadora de Bahía Bizkaia Gas con el gigantesco depósito subterráneo de Lussagnet, a unos 150 kilómetros de la frontera de Irún. Esta fase inicial constaba de 28 kilómetros de red, y supuso una inversión conjunta de 25 millones de euros entre Naturgas Energía y la red de la gasista francesa Total Infraestructures Gaz France (TIGF).
La mejora de la conexión de ambas redes es prioritaria para las administraciones española y francesa, puesto que los tubos actuales, incluido el que atraviesa la frontera en Navarra por Larrau, se consideran saturados.
El gasoducto permitirá un transporte del gas bidireccional entre España y Francia, lo que teóricamente no sólo podría cubrir los picos de demanda que se produjeran en las redes de ambos países, sino alimentar también a las del resto de Europa. De esta manera, la Unión Europea contaría con una nueva conexión con el gas del Magreb vía España lo que, al menos teóricamente, rebajaría su dependencia del gas ruso.
Cuando esté terminado, la longitud total del gasoducto Euskadour será de 318 kilómetros y en él se habrán gastado unos 180 millones de euros. La infraestructura permitirá unir, a nivel general, la red de gas española con la francesa. En lo que respecta a la compañía Naturgas, podrá acceder a uno de los mayores almacenes de gas de Europa, el de Lussagnet. De esta manera, la planta regasificadora de Zierbana, que se alimenta mediante barcos metaneros, no se encontrará limitada por la capacidad de almacenamiento de La Gaviota, la antigua bolsa de gas localizada frente a Bermeo que se utiliza ahora como depósito.
Conexión cantábrica
La importancia estratégica del gasoducto no se reduce a una optimización de los recursos existentes y a una diversificación de las fuentes de suministro de gas. Desde un punto de vista local se espera que contribuya a la integración de las regiones de Euskadi y Aquitania mediante la creación de un mercado único del gas.
Las previsiones de 2006 hablaban de un intercambio de 500 millones de metros cúbicos a corto plazo, que podrían cuadruplicarse a medio plazo.
Pero si los planes previstos por el Gobierno de España se cumplen, la circulación de gas por la cornisa cantábrica aumentaría notablemente con la construcción de un nuevo gasoducto entre la planta del puerto de Bilbao y la desembocadura del Asón, en Treto, Cantabria. Allí se uniría a una nueva tubería proveniente de la costa asturiana, donde en 2011 está previsto poner un marcha la planta regasificadora de El Musel, en Gijón. De esta forma quedarían unidas directamente las redes asturiana y vasca de Naturgas.
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