Los socialistas facilitarán la aprobación de los presupuestos de las comunidades y ayuntamientos donde no gobiernan. José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer, al término de la reunión que mantuvo en La Coruña con los presidentes y secretarios regionales de su partido, que el PSOE renunciará a presentar enmiendas a la totalidad y se abstendrá en las votaciones de las cuentas públicas de las autonomías y municipios en los que está en la oposición. «No vamos a paralizar nada en este país por intereses partidistas», subrayó el líder socialista.
La crisis económica centró la reunión del consejo territorial socialista, al que asistieron también como invitados la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el presidente de la Federación de Municipios y Provincias, Pedro Castro, además de los números dos y tres del PSOE, José Blanco y Leire Pajín. «En momentos excepcionales hay que ejercer al máximo el principio de responsabilidad y confianza. Ayudaremos a sacar adelante todos los presupuestos para que todo el sector público y todos los gobiernos tengan la máxima capacidad, eficacia, agilidad y tranquilidad», afirman los 'barones' socialistas en el texto aprobado en el comité territorial.
El acuerdo se perfiló en la cena que compartieron el viernes en La Coruña los dirigentes territoriales con la vicepresidenta del Gobierno y los máximos responsables del partido, y se adoptó por unanimidad. Zapatero se mostró «muy orgulloso» con el comportamiento de sus compañeros y destacó que «hay que sentir mucho tu país y tener la sensibilidad del momento en que se vive» para renunciar desde la oposición a enmendar las cuentas públicas. Pero «los socialistas estamos al frente de la situación donde gobernamos y arrimamos el hombro con todo lo que tenemos desde la oposición», remachó el presidente del Ejecutivo.
La abstención del PSOE en los presupuestos locales y autonómicos se traducirá en una «colaboración y diálogo abierto» en aquellos proyectos que contemplen políticas a favor de la innovación productiva y las prestaciones sociales. El gesto tendrá consecuencias sobre todo en ayuntamientos porque los socialistas sólo pueden hacer valer sus votos en las comunidades de Navarra y el País Vasco, gobernadas en minoría. Pero Zapatero destacó la «carga simbólica» de la medida, además de su «valor real» y se mostró convencido de que los ciudadanos tendrán en cuenta el gesto en el futuro. Y aunque rechazó que se trate de una «proposición condicionada» a que el PP retire su enmienda a la totalidad de los presupuestos del Estado, la decisión del Consejo Territorial del PSOE es un claro mensaje a los populares y a los nacionalistas catalanes, que el miércoles próximo votarán en contra del proyecto de cuentas públicas del Gobierno. Zapatero reiteró, eso sí, su sorpresa por el comportamiento de CiU y lamentó que «no haya tenido otra actitud» ante la actual situación económica y una crisis financiera «sin precedentes». Serán los votos del PNV y el BNG los que permitirán sacar adelante las cuentas del Estado propuestas por el PSOE.