El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reunió ayer en Camp David (Maryland) con su homólogo de EE UU, George W. Bush, y le trasladó la necesidad de celebrar una cumbre mundial destinada tanto a refundar las bases del capitalismo como a buscar una respuesta internacional a la actual crisis, en línea con lo acordado por los Veintisiete en el reciente Consejo Europeo de Bruselas. Bush eludió pronunciarse sobre el primer punto, aunque subrayó, en una comparecencia conjunta ante la prensa, que «es esencial que preservemos los fundamentos del capitalismo democrático». Mucho más receptivo se mostró a abordar en esa cumbre, que se ofreció a albergar en su país, posibles remedios a la inestabilidad financiera.
Sarkozy viajó acompañado del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, con la intención de persuadir al actual inquilino de la Casa Blanca de que no se puede esperar al resultado de las elecciones norteamericanas para comenzar a trabajar en los pilares del nuevo 'Bretton Woods', la conferencia en la que el actual sistema financiero internacional vio la luz en 1944. Sarkozy y Durao Barroso pretendían convencer a Bush de que ahora es una buena oportunidad para dar un nuevo impulso a iniciativas dirigidas a coordinar mejor el control de los mercados financieros. Bush no respondió públicamente a las sugerencias de los dos mandatarios europeos, pero sí advirtió de que en esta crisis y en un nuevo orden global financiero «es esencial que preservemos los fundamentos del capitalismo democrático, el compromiso de mercados libres, empresas libres y libre comercio».
El presidente estadounidense, a quien restan tan sólo tres meses de mandato, añadió que «es importante que resistamos a la tentación de aislamiento económico y que continuemos con las políticas de mercado abierto», una opinión que compartió Sarkozy.
No obstante, el mandatario galo dijo que «no podemos continuar en la misma línea porque los mismos problemas desatarán el mismo desastre». «Tenemos que analizar las reglas que se aplicarán al siglo XXI. Vivimos en el siglo XXI, pero seguimos aplicando las normas del siglo XX», destacó. Añadió que la crisis también podría proporcionar «una gran oportunidad si no caemos en las prácticas odiosas del pasado, que nos han llevado exactamente a donde estamos ahora mismo».
George W. Bush explicó que la cumbre, que carece aún de fecha, no quedará restringida a los estados más poderosos ya que también serán invitados líderes de países desarrollados y de naciones en vías de desarrollo que no identificó. Sarkozy subrayó que, dado que la crisis se ha originado en Nueva York, debería ser esta ciudad la que acogiera el encuentro mundial. Opinó, además, que la cumbre tendría que celebrarse «posiblemente» antes de finales de noviembre.
Regular los 'hedge funds'
Entre las propuestas que llevará a esa futura cita, el presidente francés plantea acabar con los «paraísos fiscales», regular los 'hedge funds' -fondos de inversión de alto riesgo y escasa regulación- y reformar el papel del FMI.
Otra de sus iniciativas se centra en repensar el papel de las agencias de calificación de riesgos -que han cosechado sonoros fracasos en el análisis de los bancos ahora en apuros-, reflexionar si es conveniente que todas sean norteamericanas y qué hacer para prevenir conflictos de interés. Sarkozy insiste además en la necesidad de regular la remuneración de los directivos y revisar el sistema monetario internacional.