A las 17.32 horas, el martillo neumático adosado a una retroexcavadora perforó la delgada lámina de roca que aún permanecía en pie en la boca norte del túnel de Luko, y por fin se vio la luz al otro lado del subterráneo. Quedaba 'calado' así el primer túnel del TAV en Euskadi, un momento «histórico» que presenció en vivo la propia ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que volvió a empeñar la palabra del Gobierno con respecto a la 'Y' ferroviaria y la red de alta velocidad. «Nos hemos comprometidos con los vascos en dar el mayor impulso posible a esta conexión», dijo. En 2009, agregó la titular de Fomento, el 70% de la línea estará ya en obras entre Vitoria y Bilbao y se avanzará de manera importante en el resto de la infraestructura que permitirá el enlace de Euskadi con Madrid a través de Burgos y Valladolid. Será, por tanto, un año decisivo para cumplir la expectativa -oficiosa, pues el Ministerio elude pronunciarse sobre plazos- de que la alta velocidad será una realidad en Euskadi en 2013.
El 'cale' de un túnel es un momento muy especial para los gremios relacionados con las obras públicas. «Es la victoria del hombre y de la técnica sobre la naturaleza», dijo Álvarez. Y el acto celebrado ayer al pie de la caverna estaba diseñado en consonancia, con los detalles cuidados al máximo. En un momento en que PSOE y PNV parecen buscar el entendimiento en las cuentas públicas, se reservó un lugar preferente para la consejera de Transportes del Gobierno vasco, Nuria López de Guereñu, y para todo el equipo de ETS -Euskal Trenbide Sarea-, la sociedad pública vasca que se encarga de gestionar las obras del tramo guipuzcoano y de adelantar los 1.642 millones de euros en los que está presupuestado el ramal Bergara-Irún. Este dinero será recuperado más tarde por la Hacienda vasca a través del Cupo, de manera que será el Gobierno central el que acabe aportando los 4.200 millones de euros que costará la 'Y' según las previsiones.
La ministra no ahorró calificativos para destacar la «magnífica relación» de ambas administraciones y aludió de varias maneras a que sólo la «colaboración, el diálogo, el consenso, la participación y el trabajo conjunto» hacen posible alcanzar las metas, por «muy difíciles que sean», apostilló Álvarez, tras asegurar que la participación del Ejecutivo de Vitoria en las obras ha permitido «acelerarlas». La invitación efectuada al Departamento vasco de Transportes era igualmente una devolución de la cortesía, pues también fue convidado un representante de Fomento -la directora de relaciones institucionales, la socialista alavesa María Teresa Rodríguez Barahona- en la visita que el lehendakari realizó al primer tramo en obras en Guipúzcoa a finales de agosto. En la primera visita de la ministra Álvarez a los trabajos del TAV, en diciembre del año pasado, no se reservó espacio para el Gobierno vasco.
Respaldo a las empresas
«Hoy es el día en que acercamos la alta velocidad al País Vasco, la primera gran obra que vemos materializada», dijo la ministra de Fomento en referencia al túnel de Luko. El impulso prometido por la representante del Gabinete Zapatero se traduce en la licitación, a lo largo de 2009, de dos tramos más en Vizcaya -Elorrio-Atxondo y Atxondo-Abadiño-, cuyas obras podrían arrancar en ese mismo ejercicio. De ser así, se conseguiría alcanzar un 70% del trazado entre Vitoria y Bilbao en fase de ejecución, pues ahora mismo ya hay nueve tramos en obras (34 kilómetros) de un total de 13 que han sido licitados y adjudicados. Los cuatro restantes podrían arrancar en breve.
El impulso en la 'Y' será evidente, pero la ministra quiso destacar que el compromiso del Gobierno central con la alta velocidad no se acaba en la interconexión de las capitales vascas. Éste es un objetivo «muy importante» para el País Vasco, apuntó, pero no el único. La red debe continuar y enlazar Euskadi y Madrid. Para ello, 2009 será el año en el que se avanzarán de forma decisiva los trámites administrativos en la línea Vitoria-Burgos-Valladolid. Seguramente arrancarán las obras de algunos tramos entre las dos capitales castellanas y se dejarán preparados todos los proyectos entre Burgos y Vitoria. El compromiso de Fomento a este respecto es que cuando acabe la presente legislatura -en 2012-, está conexión esté ya con las obras en marcha.
La ausencia de atentados recientes contra las empresas participantes en el TAV desvió ligeramente la atención de este aspecto, pero la titular de Fomento volvió a dedicar unas palabras en su intervención pública a expresar el «respaldo del Gobierno de España y también del vasco» a los trabajadores y las firmas amenazadas por ETA y el entorno radical, así como al «reconocimiento público» a su «importantísima» labor. «También tienen el respaldo de la sociedad vasca», agregó Álvarez, que aseguró que el Gobierno está «comprometido» con la «seguridad» de las empresas. Con el TAV, dijo la ministra poco antes de ordenar la perforación final del túnel de Luko, «se abre una gran puerta al porvenir» de Euskadi, pues aporta un nuevo horizonte para el desarrollo empresarial y de generación de empleos.