El BBVA ya ha deshojado la margarita sobre el futuro de sus edificios más emblemáticos en Bilbao. El banco ha decidido vender tanto la torre que posee al inicio de la Gran Vía, donde tienen despacho sus máximos ejecutivos, como el inmueble ubicado casi enfrente, en el número 12 de esa misma calle. En este último, que conservará en régimen de alquiler, ubicará su 'cuartel general' en la capital vizcaína. También se desprenderá de su red de oficinas propias, pero no de su histórico emplazamiento en la plaza de San Nicolás, que seguirá siendo su sede social.
Estas desinversiones forman parte de una operación más amplia, que contempla la venta de las sucursales de su propiedad en toda España. La entidad seguirá ocupando esas instalaciones, pero en alquiler, según las condiciones que establecerá con los compradores.
Con esta medida, el grupo financiero persigue obtener fondos adicionales para destinarlos a futuras compras o a inversiones. Se trata de una fórmula utilizada ya por distintas empresas; entre ellas, el Banco Santander.
Continuidad
El BBVA da continuidad de esta forma al plan de racionalización de edificios que aplicó el pasado año en Madrid, donde vendió cuatro inmuebles -incluida la torre de Azca- para reubicar a 6.500 empleados en un nuevo complejo situado a las afueras de la capital.
En esta ocasión, el banco se desprenderá de cerca de 1.300 oficinas de su propiedad -su red está integrada por más de 3.800 sucursales, si bien una gran parte son de alquiler- y de en torno a treinta edificios. Según fuentes inmobiliarias, la operación le reportará plusvalías de alrededor de 1.000 millones de euros.
Las instalaciones serán vendidas en distintos lotes, recogidos en un folleto distribuido entre los inversores. Las previsiones efectuadas apuntan que la 'colocación' quede cerrada en los próximos meses.
Cuando esto ocurra, el Bilbao Vizcaya Argentaria seguirá ocupando las oficinas y sedes actuales. Para ello, firmará contratos de alquiler a largo plazo con los compradores, que de esta manera tienen garantizada la rentabilidad de su inversión. Esa fórmula también se aplicará en Bilbao, aunque con distintos plazos.
Dos fases
Tal y como adelantó este periódico el pasado mes de abril, la entidad presidida por Francisco González tiene previsto iniciar a finales de 2009 o principios de 2010 el traslado de las instalaciones que posee en la torre de la Gran Vía al edificio del antiguo Banco de Bilbao, que se convertirá en su nueva sede operativa. Este último inmueble se encuentra en pleno proceso de remodelación, que se inició en 2007 y no concluirá, previsiblemente, hasta dentro aproximadamente de un año.
Esta situación obligará al BBVA a desarrollar sus planes en dos fases. Una vez que ambos edificios hayan sido enajenados, firmará sendos contratos de alquiler. El primero afectará al rascacielos ubicado al inicio de la Gran Vía bilbaína y será a corto plazo. El banco tiene previsto seguir ocupándolo en alquiler tan sólo hasta que concluyan las obras de adecuación del inmueble ubicado en el número 12 de esa misma calle.
Será en ese momento cuando desocupará la torre ycomenzará el traslado de los medios materiales, así como de sus trabajadores y directivos, al que será su nuevo 'cuartel general'. En el caso de ese edificio, suscribirá un contrato de alquiler por más de 25 años con el nuevo propietario.