José Antonio Camacho ya ejerce como técnico de Osasuna en sustitución de 'Cuco' Ziganda y debutará en el banquillo rojillo el próximo domingo ante el Sporting. El ex seleccionador nacional aseguró ayer, durante su presentación como nuevo entrenador del equipo navarro hasta el final de temporada, que llega con una «ilusión enorme» y «convencido de sacar adelante el trabajo» con el compromiso de todos los componentes de la plantilla. «Cada etapa es diferente y ésta la cojo con una ilusión enorme y lo único que hay que hacer es salir a ganar en todos los partidos. Lo importante es que gane Osasuna, no que pierda o gane el entrenador», aseguró Camacho.
Cláusula de renovación
El técnico de Cieza reconoció que vio «una gran seriedad» en Osasuna y que ello le animó a aceptar la oferta que le planteó Patxi Izco. «Vi que hay una gran seriedad, que es lo que me gusta, e ilusión de que viniera. Pudo venir hace algún tiempo, pero se ha plasmado ahora. Sabemos que vamos a tener grandes dificultades, pero estamos totalmente convencidos de que vamos a salir adelante con el apoyo de todos», dijo Camacho, que quiso enviar un mensaje a la plantilla rojilla, una especie de aviso a navegantes. «No sé qué va a cambiar, pero los jugadores se tendrán que adaptar a mi forma de trabajo. A algunos jugadores ya los he tenido. Pido el grado de exigencia para que den todo lo que puedan. A todos nos gusta jugar bien y marcar goles. Intentaremos mejorar en el gol y dejar lo que está muy bien», comentó.
El ex seleccionador nacional tiene claro que su pasado madridista no es un obstáculo en el club navarro, donde una buena parte de la afición se confiesa antimerengue y donde su ex equipo es recibido siempre con una gran acritud. Pocos campos hay más hostiles para el Real Madrid que el Viejo Reyno. «Estoy muy orgulloso de mi pasado. Me lo he ganado en el campo y en campos como éste (por El Sadar). No es un problema. En Osasuna ha pasado mucha gente del Madrid y al revés. Estamos hablando de gente que viene a trabajar por Osasuna», zanjó Camacho, antes de mostrar su convencimiento de que los jugadores de Osasuna responderán a sus exigencias. «Van a trabajar y bien. Se tienen que mentalizar de que, cuando se echa a un compañeros (Ziganda), los jugadores tienen una reacción y espero que sea positiva para el equipo y que dure».
Camacho, que llega a Pamplona en compañía de su inseparable Pepe Carcelén y con el objetivo de mantener al equipo en Primera, ha firmado hasta el final de temporada. En este sentido, el presidente 'rojillo', Patxi Izco,reveló ayer que el club se ha reservado una cláusula en el contrato por la cual, antes del 15 de abril, Osasuna puede renovar al entrenador murciano para la próxima campaña.
Al máximo dirigente del club navarro se le notaba afectado por la destitución de 'Cuco', el primer entrenador que es cesado en Osasuna en los últimos once años. De hecho, reconoció que la decisión de destituir a Ziganda ha sido la determinación «más dura» que le ha tocado adoptar bajo su presidencia. «Fue un trago, pero no ha sido una decisión precipitada. Lo que ocurre es que el club lo había llevado con mucha discreción y no había trascendido», dijo Izco, que no quiso aclarar desde cuando estaba en negociaciones con el técnico de Cieza. «La decisión se tomó en el momento que debe tomarse, pero no es de ayer. Es una decisión bien meditada» afirmó.