Rumanía y Francia se repartieron goles, puntos y problemas con un empate en Constanta que no aclara el futuro de sus cuestionados entrenadores, Victor Piturca y Raymond Domenech. El primero tiene a media selección en contra y el galo a medio país, con la generación que conquistó el Mundial de Francia'98 a la cabeza. El partido se presentaba, de hecho, como un ultimátum para los dos, y las tablas no aclaran el futuro de ninguno.
No perdieron, pero los rumanos desperdicieron lo que parecía un triunfo claro, tras marcar dos goles en poco más de un cuarto de hora. Tras el varapalo, desperezado por el susto, reaccionó el equipo de Doménech, que pese a todo tendrá que rendir cuentas por la crisis interminable de los galos. Francia salió con Thierry Henry como único punta, pero sólo le fue algo mejor cuando introdujo en el campo a Karim Benzema, antes del descanso.
Rumanía no necesitó mucho tiempo para poner contra las cuerdas a los franceses. En el minuto 6, Florentin Petre fue más listo que Patrice Evra y Eric Abidal y batió a Steve Mandanda. Con Francia en estado de conmoción, Dorin Goian aumentó la ventaja apenas diez minutos después.
El equipo de Doménech tardó casi veinte minutos en reaccionar, con un tanto de Frank Ribery a pase de Yoann Gourcouff, que terminaría por convertirse en el hombre del partido, al anotar su primer tanto con los 'bleus', desde 35 metros, un gol que vale un punto e insufla algo de aire a su seleccionador.
Serbia liquida a Lituania
El empate entre Francia y Rumanía ha venido muy bien a la Serbia de Radomir Antic, que demolió en Belgrado a Lituania (3-0) y se ha hecho con el liderato del grupo 7. El conjunto balcánico venía de perder precisamente ante los galos a domicilio, a pesar de haber completado un serio encuentro, y ayer se la jugaba ante su afición en la capital serbia.
Pues bien, el triunfo de los águilas blancos fue mucho más fácil de lo que en un principo cabía esperar. Ivanovic anuló los temores y los nervios nada más arancar el choque, en el minuto 6, y su gol insufló confianza a una selección que juega de maravilla con el viento a favor. Los lituanos apenas pusieron en peligro la portería serbia y las mejores ocasiones fueron para la escuadra local. Con un fútbol ordenado y bien trabajado en la pizarra, Serbia allanó el camino hacia la victoria con un gol de Krasic poco antes del descanso, y Zigic puso el 3-0 definitivo casi al final del encuentro.