El francés Jean-Marie Gustave Le Clézio. /Archivo
El cuarto premio de la semana
El de Medicina, dado a conocer el lunes, premió la labor del alemán Harald zur Hausen, descubridor de los virus del papiloma humano que causan el cáncer cervical, y los franceses Francoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, descubridores del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) causante del sida.
El martes, los premiados fueron los japoneses Toshihide Maskawa y Makoto Kobayashi y el estadounidense de origen japonés Yoichiro Nambu. Pioneros de la física subatómica a los que la Academia Real Sueca de las Ciencias ha querido reconocer sus trabajos sobre las simetrías que han sido determinantes para la comprensión de la composición de la materia..
Ayer, los estadounidenses Osamu Shimomura (de origen japonés), Martin Chalfie y Roger Y. Tsien obtuvieron el Premio de Química "por el descubrimiento y desarrollo de la proteína verde fluorescente, GFP", según ha informado la Real Academia Sueca de las Ciencias. Entre los tres se repartirán a partes iguales el premio, dotado con diez millones de coronas suecas (un millón de euros).
Al anuncio del premio de Literatura seguirá mañana el de la Paz, el único que se da a conocer en Oslo. El ciclo de los premios se cerrará el lunes de la próxima semana, con el de Economía.
Los Premios están dotados con diez millones de coronas suecas (un millón de euros) y se entregan el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel , en ceremonias paralelas que se celebran en Estocolmo y Oslo.
La Academia lo define como "el escritor de la ruptura y de la sensibilidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante"
La concesión del galardón al autor francés fue una sorpresa, puesto que su nombre no figuraba en las quinielas de los favoritos
La polémica por las críticas del secretario permanente de la Academia Sueca, Horace Engdahl, a la literatura estadounidense ha marcado el fallo del galardón más mediático de los
Nobel junto con el de la Paz, que ha recaído en el francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, que no aparecía entre los favoritos en las quinielas previas.
Nacido en Niza en 1940, la Academia lo ha definido como "el escritor de la ruptura, autor de nuevos rumbos, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante". Partiendo de los últimos estertores del existencialismo y del nouveau roman, Le Clézio ha conseguido "rescatar las palabras del estado degenerado del lenguaje cotidiano y devolverles la fuerza para invocar una realidad existencial".
Está considerado uno de los mejores y más prolíficos escritores en lengua francesa -en 1994 fue elegido el mejor escritor frances vivo-. En 1963 recibió el Premio Renaudot por su primera novela, Procès-verbal, que había sido candidata al Goncourt, considerado como el galardón más importante de la lengua francesa. Después ha escrito más de una treintena de libros.
Palabras controvertidas
Más que de posibles ganadores del premio de Literatura, durante las últimas semanas se ha hablado de las declaraciones de Engdahl a la agencia estadounidense AP en las que calificaba la literatura de ese país de "insular" y defendía que Europa es el "centro" del mundo literario.
Estas palabras han generado controversia, no tanto en Suecia como en el extranjero, especialmente en Estados Unidos, donde medios y expertos lo han acusado de "ignorante". En medio del revuelo, el habitualmente hermético Engdahl ha resaltado que el Nobel no premia literaturas ni países sino autores y que la nacionalidad es indiferente en la elección.
Nombres ilustres entre los favoritos
Sin embargo, pese a la polémica, uno de los tres nombres que más sonaban en una encuesta entre 25 escritores publicada por el semanario Die Zeit para llevarse el Nobel era el del novelista estadounidense Philip Roth. Los otros dos principales candidatos eran el sueco Per Olof Enquist, también novelista, y una poeta, la danesa Inger Christensen. Las respuestas de los 25 escritores consultados eran bastante variadas como se ve en el hecho de que Christensen, la más votada, sólo fuera mencionada como favorita por cuatro de los consultados.
En otras quinielas previas al galardón también aparecían bien colocados otros autores de EEUU como Joyce Carol Oates, Thomas Pynchon y Don DeLillo, como los principales candidatos a suceder a la escritora Toni Morrison, la última estadounidense en ganar el premio en Literatura en 1993.
Pero era el italiano Claudio Magris, uno de los nombres habituales en los últimos años, el que parecía mejor situado, al menos para la casa de apuestas británica Landbrokes, seguido por otros dos valores seguros: el sirio-libanés Adonis y el israelí Amos Oz.