Alberto Ruiz-Gallardón no quiere encabezar la lista del PP en las elecciones al Parlamento Europeo. El alcalde de Madrid ha hecho llegar este mensaje a Mariano Rajoy por distintos cauces, después de comprobar que dirigentes cercanos al presidente de su partido presionaban para que sustituyera a Jaime Mayor Oreja al frente de la lista conservadora en las europeas del próximo año.
Los movimientos internos surgieron a principios del verano, cuando algunos miembros del nuevo equipo pedían apartar al político vasco, y actual eurodiputado, de la candidatura como castigo por su alineamiento con María San Gil cuando la entonces presidenta del PP vasco dejó el cargo. A pesar de los continuas filtraciones, Rajoy no ha despejado la incógnita ni tiene intención de hacerlo, por el momento. Ante las reiteradas preguntas de los periodistas, evita pronunciarse y tampoco lo hace el aludido.
Fuentes cercanas al eurodiputado aseguran que éste no ha hablado con el presidente del PP sobre su candidatura en las elecciones y tampoco considera urgente la decisión. «No tiene esta conversación en el horizonte cercano. Cree que Rajoy debe tomarse su tiempo y conviene esperar a ver cómo evoluciona la situación hasta el año que viene», sostienen.
Ruiz-Gallardón, por su parte, reaccionó con rapidez y expuso sus argumentos para rechazar una posible propuesta que, por el momento, nadie le ha formulado, apero que ha ido cobrando fuerza con el tiempo. La alcaldía es compatible con ocupar un escaño en el Parlamento Europeo, pero el primer edil madrileño sostiene que no puede optar a la candidatura olímpica y competir en las elecciones europeas.
En primer lugar, hasta que se adjudiquen los Juegos Olímpicos, Ruiz-Gallardón tiene una enloquecida previsión de viajes para promocionar la candidatura de Madrid en distintos países. Por otra parte, el consenso de todas las administraciones que concita esta iniciativa le impide embarcarse en una campaña electoral contra el PSOE. «No puede poner verde al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en unas elecciones de carácter general como las europeas cuando está contando con todo su apoyo para defender Madrid 2012», explica uno de sus colaboradores.
Pero no faltan los críticos del mandatario que sospechan de sus intenciones. «Pone la excusa de la incompatibilidad, pero es sólo una disculpa», explican en el PP de Madrid. «Alberto no quiere implicarse en el proyecto de Rajoy porque cree que se perderán las gallegas, las vascas y después las elecciones europeas, y si él permanece al margen será quien ocupe su lugar como candidato a La Moncloa en las generales», afirman sus detractores.
Desconcierto
Los movimientos en la cúpula del partido desconciertan a algunos dirigentes de relevancia, que no entienden por qué Rajoy consiente el protagonismo que cada día adquiere el alcalde de Madrid. «Ruiz-Gallardón contó con el consentimiento del presidente para ir a 'Tengo una pregunta para usted' de TVE, un programa que lo catapultó como líder nacional del PP con mucha mejor imagen que él», dice un miembro de la dirección, que se pregunta si es el propio Rajoy quien está promocionando al alcalde como candidato a sustituirle al frente del partido en el futuro.
En el entorno del edil no se rechaza completamente esta conjetura. «Él no hará nada para desestabilizar a Mariano Rajoy pero si se pierden las elecciones europeas y él se retira Alberto dará un paso adelante». Además, algunos dirigentes creen que, en todo caso, el alcalde dejará el cargo después de las elecciones municipales de 2011 y antes de que se extinga su mandato, lo que le permitiría presentarse a las generales.