
Los dos presidentes, durante un encuentro anterior. /ARCHIVO
Para el PP es una "cena de consolación"
El vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, ha calificado de "cena de consolación" la reunión del próximo viernes en París entre Rodríguez Zapatero y Nicolás Sarkozy. Se entiende que 'de consolación' para España, porque se va a celebrar seis días después de la 'minicumbre' de París entre Francia, Italia, Alemania y Reino Unido.
"La culpa de la crisis no es del Gobierno sino de Estados Unidos; la culpa del estado del sistema financiero tampoco es de ellos, sino de los banqueros; y la culpa de que no tomen medidas es que nosotros no les damos ideas. Entonces Zapatero, ¿para qué está? ¿Para que le invite Sarkozy el viernes a una cena de consolación?", ha dicho Pons concretamente.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se entrevistará el próximo viernes 10 de octubre con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para analizar el alcance de la crisis económica y preparar así la reunión del Consejo de Bruselas, según ha adelantado
Punto Radio. Ambos mandatarios mantendrán una conversación durante una comida en el parisino Palacio del Elíseo, a la que el jefe del Ejecutivo español acudirá justo después de la reunión del Consejo de Ministros.
Fuentes del Ejecutivo han precisado que Sarkozy llamó ayer por la tarde a Zapatero para convocarle a la reunión y que el presidente del Gobierno aceptó trasladarse a París una vez que se reuniera, hoy en Bruselas, el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin), compuesto por los Ministros de Economía y Hacienda de la Unión Europea.
El encuentro se produce después de que Sarkozy no invitara a Zapatero a hablar sobre la situación financiera global este último sábado, cuando el mandatario francés sí se reunió con los líderes de los países europeos miembros del G8 en una '
minicumbre' basada en las finanzas. Posteriormente, Zapatero declinó una invitación del Elíseo. Sarkozy, también presidente de turno de la Unión Europea, ha añadido hoy que su "trabajo" es convencer a los otros 23 países de que adopten "las mismas decisiones" que los cuatro del G-8.
El jefe del Ejecutivo español se ha metido en materia y hoy mismo se junta también con los representantes de los
principales bancos y cajas de ahorros con vistas a concer de primera mano su opinión sobre el alcance de la crisis financiera internacional, que están acusando las
bolsas europeas. Curiosamente, hoy también hace lo mismo Sarkozy, por segunda vez en menos de una semana.