Nueve minutos. Ese fue el tiempo que necesitó el Barcelona para noquear al Atlético en el Camp Nou, y dejar el primer gran choque de la temporada en la Liga visto para sentencia. Si al técnico rojiblanco, Javier Aguirre, le hubieran dado la posibilidad de firmar el resultado y marcharse para casa seguro que hubiera aceptado. Porque el resto del choque, sobre todo en la primera parte, sólo sirvió para mostrar las carencias de los del Manzanares, y para que los catalanes pudieran exhibirse ante sus aficionados.
El duelo entre Messi y 'Kun' Agüero tuvo un claro vencedor. Y fue por KO. El blaugrana ya había provocado un penalti y logrado un tanto sin que apenas el porteño hubiera tocado el balón. Con las facilidades que dieron los defensas rivales al de Rosario, tampoco fue difícil.
El partido se presentaba con muchos alicientes que se difuminaron en esos nueve minutos. Los catalanes salieron a jugar, mientras que los madrileños no sabían a que jugaban. Y menos en la zaga. Sino no se puede explicar el error de marcaje que permitió a Márquez inaugurar el marcador, la pena máxima cometida sobre Messi, y la falta de entendimiento y el hueco que dejaron al argentino en la falta para que marcara el tercer gol blaugrana.
Reponerse de semejante jarro de agua fría es prácticamente imposible si el rival que está enfrente es el Barça. Porque los hombres de Guardiola pudieron humillar a los rojiblancos en la primera mitad. Lo tuvieron en su mano. Y les bastó con hacer lo que saben hacer. Mover el balón con criterio y buscar las bandas para terminar de desorientar a un rival sin recursos, que vio algo del luz con un zambombazo de Maxi que acortó la ventaja a dos tantos al cuarto de hora.
Sin embargo, no fue más que un ramalazo. Como si un 'sparring' a punto de caer a la lona sacara fuerzas de flaqueza para lanzar un último golpe. Y es que ayer el Atlético no sabía a qué jugar. Mostró su peor versión del año con diferencia.
Marca de la casa
El Barcelona siguió a lo suyo. Ayer fue demoledor. Xavi, Iniesta y Messi se encargaron de dar brillantez a su juego. Con el partido encarrilado, la máquina de hacer fútbol mantuvo un ritmo constante. Y así llegó el cuarto en otro despiste defensivo de los de Aguirre, que ya no sabía dónde meterse. Luego fue Gudjohnsen el que se encontró un balón rechazado por el palo, tras una buena jugada y disparo de Iniesta, y lo llevó al fondo de la red. 5-1 a la media hora de juego. Increíble. Y pudieron ser más si Iniesta apura un poco más otro lanzamiento que también repelió el poste, y Messi acierta dos ocasiones más marca de la casa.
La segunda parte sobró después del buen sabor de boca que había dejado el Barça. Los azulgrana tampoco quisieron hacer leña del árbol caído y templaron su ritmo. El 'Kun' se marchó a los pocos minutos sin apenas haber disparado a portería. Guardiola también cambió a Messi y Xavi para que se llevaran la ovación. Y los que salieron en su lugar también buscaron su momento de gloria. Henry lo consiguió con un golazo que culminó otra buena triangulación.
El Barcelona pasó con nota su primer enfrentamiento de peso de la temporada. El Atlético recordó a aquel 'pupas', mote que este año parecía que se había quitado de encima. El partido duró nueve minutos y no hubo duelo de delanteros, porque a futbol sólo jugó un equipo.