Quizá para que su Gran Salto Adelante llegara más alto, Mao Zedong, el Gran Timonel de la China comunista, acostumbraba a moverse en jet privado de un lado a otro de su rural y necesitado país. Y tan grande como es la República Popular, en vez de un avión, el líder tenía tres. Claro que en realidad, él no los usaba demasiado. Era su camarilla, las personas cercanas en las que más confiaba, quienes surcaban el cielo con unas máquinas con capacidad para 140 pasajeros en las que se habían sustituido los asientos por sofás, despachos y camas. En un mundo redondo, los extremos se tocan y si el presidente de Estados Unidos disponía del 'Air Force One', ¿por qué el director de la Revolución Cultural no iba a tener el suyo?
El problema es que mientras el Boeing 747 americano es utilizado por los sucesivos inquilinos de la Casa Blanca, el Trident 1E de Mao -más bien de su viuda, la actriz Jiang Quing- lleva desde 1999 aparcado frente a una oficina inmobiliaria de Zhuhai, ciudad vecina de Macao.
Su dueño, Zhilei Wang (hoy empresario y antaño oficial del Ejército Popular), lo utilizaba como orgulloso reclamo publicitario. Sin embargo, ahora, sus clientes se quejan del espacio que la aeronave, de casi 35 metros de largo y 29 de envergadura, resta en la zona de estacionamiento.
Y como el negocio es lo primero, aquí y en la China, hace unos días al comerciante no le quedó otra que colocar un gigantesco cartel de 'se vende' sobre el fuselaje. Por unos 845.000 euros el comprador puede llevarse a su jardín un trocito de historia. Además, es un avión del que quedan muy pocas unidades. La compañía británica Hawker Siddley Trident era el principal suministrador de la BEA, antecesora de British Airways, hasta que en los ochenta decidió sustituirlos por los Boeing 757 y 737.
El modelo estaba apodado 'ground gripper' (agarrasuelos) porque la poca sustentación de las alas a bajas velocidades le obligaba a agotar la pista hasta el final antes de levantar el morro. Se bromeaba con que, en realidad, el 1E despegaba por la curvatura de la tierra.
Más conocidos son sus accidentes. Sobre todo el primero, el 13 de septiembre de 1971, y que afectó a uno de los tres aeroplanos al servicio del mandatario comunista. A bordo estaba Lin Biao, mano derecha de Mao y su más probable sucesor. Oficialmente el jet se quedó sin combustible sobre Mongolia. Los historiadores explican que Biao y su familia intentaban desertar a la URSS, huyendo tras un intento de asesinato del Gran Timonel, que creían a la deriva.