En el País Vasco se diagnostican cada año 61 nuevos casos de cáncer de mama, un tumor que supone la primera causa de muerte entre la población femenina. En el conjunto de España se estima que una de cada diez mujeres sufrirá un tumor de estas características, diagnosticándose anualmente entre 16.000 y 17.000 nuevos casos. Pese a su alta incidencia, gracias a los avances experimentados en los últimos 20 años, se ha alcanzado una supervivencia del 80% a los cinco años de haber sido operada. Para los expertos, el futuro en el tratamiento de este cáncer pasa por un abordaje multidisciplinar y una terapia cada vez más individualizada y adecuada a cada paciente.
Por este motivo el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), con la colaboración de GlaxoSmithkline (GSK), ha reunido a cerca de medio centenar de expertos del País Vasco para analizar las principales controversias que existen actualmente en la detección y manejo de este tumor. Para la doctora Isabel Álvarez, del Hospital Donostia de San Sebastián y coordinadora de la reunión, el objetivo de estos encuentros es analizar aspectos relacionados con el cáncer de mama que hoy en día, bien por novedosos o porque implican dudas, como es el caso de seleccionar el tratamiento más adecuado a cada caso, resultan controvertidos.
"En el cáncer -añade- es frecuente que algunos nuevos tratamientos no están suficientemente probados o que los resultados obtenidos dejen las puertas abiertas para seguir investigando. Todo ello genera diferentes puntos de reflexión que es importante que analicemos y debatamos". Según explica, en la actualidad uno de los aspectos más debatidos es definir el tratamiento más adecuado que debe recibir cada paciente. Asimismo, uno de los aspectos que más preocupa a las afectadas, son las secuelas o los efectos secundarios de los tratamientos. Uno de los efectos más importantes hasta hace poco era la mutilación de la mama, para la que hoy en día se cuenta con las reconstrucciones mamarias que han obtenido unos buenos resultados.
"La tasa de cirugía conservadora ahora es mucho más alta que hace unos años, lo que ha reducido significativamente el número de mastectomías (extirpación de la mama)", indica. La doctora Álvarez considera además impresicinble saber si el tumor está localizado o diseminad para determinar si la paciente es candidata o no a la cirugía, ya que hay casos en los que se debe alternar con un tratamiento sistémico, para posteriormente realizar la intervención.