El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, declaró ayer que no habrá dificultades para reeditar una coalición con EA de cara a las elecciones vascas, siempre que este partido se someta a un «mínimo juego de lealtad». El líder jeltzale constató la «necesidad» de que se produzca este compromiso de fidelidad y lo sustentó en dos ejemplos. Citó el proyecto de reforma de los modelos lingüísticos en el sistema educativo, liderado por Eusko Alkartasuna, y el rechazo de este partido a un Impuesto de Sociedades armonizado en Guipúzcoa para mantener que «las cosas que se proyectan desde el Gobierno vasco deben estar previamente habladas entre los socios».
Urkullu aludió también, en una entrevista en Radio Euskadi, a unas manifestaciones del consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, quien calificó de «clave» la candidatura de Ibarretxe para poder ir en coalición con el PNV. El presidente del EBB recordó a este respecto que la decisión de concurrir a los comicios en solitario correspondió a EA, y no al PNV. «Tenemos nuestro proyecto y no somos los que estamos condicionados por decisiones internas. Siempre hemos estado abiertos a escuchar en base a la personalidad, la razón de ser y representatividad de cada uno», señaló.
El dirigente nacionalista justificó la nueva designación del lehendakari como cabeza de lista electoral por ser la «persona más capaz» y «una garantía de profundización en el autogobierno». Alabó al jefe del Ejecutivo porque «no se ha limitado sólamente en estos diez años a hablar del proyecto de nuevo estatuto político ni del proyecto de ley de consulta, que sí son dos hitos que en estos diez años se han trabajado de cara a ese proceso de pacificación y normalización político», sino que eso ha estado «complementado con el ejercicio del desarrollo de autogobierno».
En relación al acto previsto para el 25 de octubre en defensa de la ley de consulta -cuyo proyecto ha anulado el Tribunal Constitucional-, reiteró que su finalidad es «conectar simbólicamente» Gernika con Vitoria en un contexto «no sólo de reivindicación sino también de fiesta», ya que el 25 de octubre es el aniversario de la abolición de fueros y también del referéndum del Estatuto de Gernika. Urkullu dejó clara su intención de compartir esta iniciativa con el resto de partidos políticos, por lo que espera mantener un encuentro con EA, EB y Aralar en breve.
El líder jeltzale insistió en que «no vamos a renunciar» a la posibilidad de «ser consultados», tal y como se recoge en el manifiesto elaborado por el tripartito y Aralar en defensa del plebiscito, pero admitió que, en este momento, es preciso «hacer una política realista». Así, calificó la consulta como «un ejercicio y una herramienta», ya que el «objetivo final del PNV es lograr mayores cuotas de autogobierno».