
Lehman Brothers Holdings se declaró en bancarrota escasos días y provocó una hecatombe en las bolsas mundiales. /ARCHIVO
Merkel ve a Londres y Washington como responsables de la crisis
La canciller alemana Angela Merkel considera que los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido tienen parte de responsabilidad en la crisis financiera internacional por haber respaldado a los mercados en su resistencia a someterse a regulaciones voluntarias.
En una entrevista concedida al diario Münchner Merkur critica a los mercados financieros, y añade que es lamentable que se resistieran demasiado tiempo a regulaciones voluntarias, apoyados por los gobiernos de Estados Unidos y del Reino Unido".
Angela Merkel dice que debía haberse aprovechado la crítica para sacar las conclusiones correctas y buscar una mayor transparencia en los mercados financieros internacionales.
Insiste en que se necesita además de regulaciones nacionales, más acuerdos internacionales en contra de especulaciones irresponsables.
La canciller vuelve a recordar que en 2007, durante la presidencia alemana del G8, ella había insistido en la necesidad de introducir una mayor transparencia en los negocios financieros internacionales y en los los fondos de alto riesgo.
Eso trajo, según Merkel, algunos impulsos pero el Reino Unido y Estados Unidos no colaboraron en su momento con la iniciativa, aunque esto ha cambiado.
El juez del caso afirma que ha tenido que dar luz verde a esta transacción porque "es la única disponible"
James Peck afirma que su decisión no sienta precedente porque "es difícil imaginar una emergencia parecida"
El caso de Lehman Brothers no es baladí, pues a raíz de su quiebra las bolsas del mundo se hundieron
La transacción significa que por ahora se salvan 10.000 empleados y los 95.000 millones de euros de las cuentas de los clientes
Un juez de EEUU ha aprobado hoy el acuerdo en virtud del cual el banco británico Barclays comprará el negocio central del estadounidense
Lehman Brothers Holdings, que hace escasos días se declaró en bancarrota -la mayor de la historia del país- y provocó tanto una hecatombe en las bolsas mundiales como -además de por otros problemas económicos- la
mayor intervención pública estadounidense de la historia, que las mismas bolsas agradecieron ayer, por ejemplo con un
Ibex-35 en crecida récord.
Al tomar su decisión, el juez del Tribunal de Quiebras, James Peck ha explicado a una repleta corte de Manhattan que no ha encontrado una alternativa mejor para los activos de Lehman. "Tengo que aprobar esta transacción porque es la única disponible", aclara Peck. Un paso más contra la crisis, que está generando muchas medidas en EEUU,
defendidas hoy por el presidente George W. Bush.
El magistrado ha añadido que el caso no debería ser considerado un precedente para otros similares que se acojan al capítulo 11 del Código de Quiebra estadounidense. Lo habitual es que las quiebras se procesen de forma más metódica y pausada, no en una semana, como ha ocurrido con Lehman. "Esta es la vista de quiebra más trascendental que haya presenciado nunca", ha señalado Peck. "No puede ser considerada nunca un precedente para casos futuros. Es difícil para mí imaginar una emergencia parecida".
El juez ha tenido que rechazar las objeciones que han puesto muchos de los acreedores de Lehman, que se quejaban de que el proceso se estaba moviendo muy rápido. Los procesos de este tipo suelen ser muy largos en EEUU, pero se ha hecho una excepción en el caso de esta entidad, importante para estabilizar los mercados y hundida por los activos "tóxicos" relacionados con la crisis hipotecaria en EEUU.
El caso de la bancarrota de Lehman no tiene precedentes en la justicia estadounidense, basada en el sistema anglosajón, que da gran importancia a la jurisprudencia. El caso más parecido es el de la quiebra de WorldCom en 2002, que supuso la gestión de 100.000 millones de dólares en activos, una cantidad muy inferior a los 600.000 millones de dólares en activos con los que cuenta Lehman Brothers.
Cifra algo menor de lo esperado
La entidad británica había llegado a un
acuerdo para la compra de la plataforma de inversiones y mercados de capitales de Lehman Brothers en Norteamérica. Por la operación, comunicada el miércoles al organismo regulador del Reino Unido, Barclays ha acordado pagar 1.750 millones de dólares (unos 1.213 millones de euros).
El acuerdo de compra fue ligeramente modificado ayer en los tribunales, ya que los abogados de Lehman indicaron que las cuentas de operaciones habían menguado y que la tasación de sus propiedades, incluida la sede de Lehman en Nueva York, ha dado una cifra menor de la esperada.
10.000 empleos salvados
Esta transacción permitirá salvar unos 10.000 empleos, y proteger las cuentas de clientes de Lehman Brothers, que ascienden a unos 138.000 millones de dólares (unos 95.000 de euros). El acuerdo implica la venta a Barclays de la unidad de renta fija y variable de Lehman, así como las unidades de 'trading' (intermediación bursátil) y de investigación.
Con la operación, el banco británico asume también compromisos con los empleados de Lehman por importe de 2.500 millones de dólares (1.700 de euros), y costes de modificaciones de contratos por importe de 1.500 millones de dólares (unos 1.000 de euros).
En el momento de declararse en quiebra, Lehman justificó ante el juez que tenia deudas acumuladas por importe de 613.000 millones de dólares (425.000), y activos por importe de 639.000 millones (440.000).
Barclays opta a más en Europa y Japón
Ahora, al banco de inversión le queda pendiente vender sus activos en Japón, si bien existen negociaciones con el Barclays y también con el Mitsubishi UFJ Financial Group, según medios financieros. También esta pendiente la venta de algunos activos en Europa, como la unidad de finanzas corporativas y de gestión de activos. Entre los potenciales compradores están también Barclays y el banco japonés Nomura Holdings Inc.