Con el arranque del curso escolar arranca también una nueva etapa para los dos mil padres que, agrupados en la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, pretenden garantizar la enseñanza de sus hijos en castellano. La portavoz del colectivo, María Aldecoa, aseguró ayer que «los centros escolares están actuando cada uno como quiere» y «aplican una reforma que no se ha aprobado». Habla del proyecto del Gobierno vasco que fija el euskera como lengua vehicular y que en la práctica supondría la desaparición del actual sistema de modelos.
Tanto es así que desde la plataforma alertan sobre la marcha de un buen número de familias vascas a comunidades vecinas para garantizar que sus hijos estudien en castellano. En Vizcaya, Iñigo Uríen, miembro del colectivo, señala el municipio cántabro de Castro Urdiales como el lugar al que han acudido varias familias para escolarizar a los pequeños. Por su parte, en Álava, el destino es Logroño.
Hasta allí se han ido a vivir Maite González, su esposo Antonio (que sigue trabajando en Vitoria) y sus hijos de 9, 8 y 6 años. «Sólo queremos que estudien en su lengua materna», explica la madre. Asegura que, pese a que los niños estaban matriculados en el modelo A, en castellano, el incremento del número de horas cursadas en lengua vasca ponía en peligro su formación, porque «hasta los problemas de matemáticas se los mandaban en euskera, y varias asignaturas ya dejaron de darse en castellano y en inglés». A su juicio, «al Gobierno vasco no le importa poner en riesgo la formación de dos generaciones de niños con tal de conseguir sus fines. Pero estos son mis hijos, y a mí sí me interesa».
Por situaciones como ésta, María Aldecoa calificó el presente como «uno de los cursos escolares más complicados que se recuerdan». En parte porque, a su juicio, el Departamento de Educación «maltrata y persigue» a los centros escolares «que cumplen con la ley en vigor y mantienen los modelos». Es más, asegura que el consejero Tontxu Campos «alienta bajo el sistema de coacciones y amenazas a los colegios para que pongan en práctica» lo que sólo es un proyecto de reforma educativa. Esas presiones las propicia el sistema de concierto, «que está pervertido porque sirve para premiar a unos y castigar a otros». Es decir, que «si pasas por el aro y tragas con lo que yo quiero, te aumento la subvención o te doy la Q de calidad», criticó Aldecoa en rueda de prensa.
Para hacer valer sus razones, la plataforma inicia el curso con movilizaciones. Ayer convocó un «gran concentración» para el sábado 20 septiembre a las cinco y media de la tarde frente a Ajuria Enea bajo el lema 'Ibarretxe consulta a los padres'. Porque otra de las principales críticas del colectivo es la falta de interés del Ejecutivo autónomo por escuchar a cualquiera «que tenga ideas diferentes». Así, reclaman que el lehendakari responda a la petición de entrevista que le cursaron el pasado 25 de febrero.
Sí respondieron otros partidos y sindicatos. El colectivo de padres se reunió ayer con Antonio Basagoiti, presidente del PP en Euskadi, y con la líder de Unión para el Progreso y la Democracia, Rosa Díez. El dirigente popular denunció que «en este momento es imposible elegir con libertad el modelo en el que quieren estudiar porque el Gobierno vasco ha hecho todo lo posible para lograr un escenario educativo en el el que la gente vaya al modelo que le apetece al lehendakari».
Basagoiti subrayó que la fórmula escogida por el Departamento de Educación «elimina» la enseñanza trilingüe y anunció que el PP presentará varias iniciativas en la Cámara vasca el próximo lunes para garantizar la libre elección en los centros escolares del País Vasco.
La Plataforma por la Libertad Lingüística se entrevistará ese mismo día con el dirigente de UGT Luis Santiso y con Javier Nogales, de Comisiones Obreras. La semana que viene también mantendrá una entrevista con la socialista Isabel Celaá.