
Los altercados comenzaron sobre las 21.30 horas. / Efe
El alcalde de Roquetas de Mar (Almería), Gabriel Amat (PP), ha descartado hoy de forma tajante que los disturbios acaecidos en la barriada de las '200 viviendas'
la raíz del apuñalamiento mortal del joven de 22 años y nacionalidad senegalesa O.K. respondan a "un brote racista" en un municipio que, según ha destacado, "es ejemplo de convivencia e integración". En rueda de prensa, Amat ha subrayado que los altercados que se han saldado con ocho detenidos y cuatro agentes del Grupo Rural de Seguridad (GRS) de la Guardia Civil heridos, son
"un caso aislado" ajeno a "motivaciones raciales o cosas parecidas", por el que no se debe "ni vamos a aceptar, ha advertido, que se vea estropeado el buen nombre de un pueblo".
Los disturbios generados en Roquetas de Mar se reanudaron anoche cuando un grupo de subsaharianos trató de apedrear una ambulancia. Un total de cuatro individuos fueron detenidos, dos de ellos de Senegal y otros dos de Guinea-Bissau, por los nuevos disturbios originados en la barriada de las '200 viviendas'. Según han informado fuentes de la Subdelegación del Gobierno, en el transcurso de los incidentes un agente de la Guardia Civil resultó herido y necesitó puntos de sutura tras ser alcanzado por una piedra, por lo que tuvo que ser trasladado a un centro de salud.
Los disturbios en la barriada tuvieron lugar hasta las 2.00 horas aproximadamente, cuando el dispositivo del Instituto Armado desplazado hasta el lugar de los hechos pudo controlar la situación. Asimismo, la Guardia Civil de Almería continúa con la investigación iniciada para esclarecer los hechos y lograr detener al autor de la muerte de O.K.
Todo comenzó sobre las 21.30 horas. Tras una tarde de aparente calma, un vecino que caminaba por la barriada se asustó al pasar junto a diversos grupos de subsaharianos, por lo que tras acelerar el paso, se cayó accidentalmente y precisó de atención sanitaria. La ambulancia que se trasladó al lugar para auxiliar al hombre, fue recibida por numerosos subsaharianos que trataron de atacar al personal sanitario a pedradas y botellazos, en una réplica de lo que hicieron durante la madrugada de ayer con las fuerzas de seguridad y los bomberos.
Nuevamente se levantaron numerosas barricadas de contenedores ardiendo en una amplia zona situada en torno a la plaza de Andalucía, plagada esta madrugada de cristales rotos que evidenciaban los enfrentamientos que se han registrado en las últimas horas. Además, se volvieron a arrojar piedras y cristales, como han podido comprobar los propios profesionales de la prensa, a los que lanzaron una botella de cristal desde el balcón de una vivienda.
Intervención policial
Con la iluminación pública del barrio totalmente apagada, y mientras un helicóptero del instituto armado sobrevolaba el lugar, las patrullas fueron dispersando a los pequeños grupos que se formaron, con la orden de intervenir de inmediato ante cualquier incidente.
De hecho, a la una de la madrugada, los agentes tuvieron que desplegarse en la misma plaza, al formarse una amplia aglomeración de subsaharianos de la que provenían los gritos desgarrados de un hombre que, finalmente, según han apuntado las fuentes policiales y los propios compañeros de éste, ha sufrido simplemente un ataque de ansiedad por el que se ha requerido la presencia de una ambulancia.
Mientras todo esto ocurría, seis subsaharianos que permanecían expectantes en la plaza de Andalucía, muy próxima al lugar en el que murió el ciudadano senegalés, han justificado ante los periodistas su decisión de "echarse a la calle" en su deseo de que se haga Justicia con su compañero muerto, "porque sin Justicia, otro gitano matará a otro moreno y, otra vez, no pasará nada".
Los incidentes de esta madrugada se han producido después de que, a las 21.45 horas del sábado, O.K. muriera apuñalado en el transcurso de una pelea motivada en principio por un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas, que derivó en una primera serie de enfrentamientos que se saldaron hasta las 5.00 horas de la madrugada de ayer con tres agentes heridos y con cuatro subsaharianos detenidos.