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Vizcaya

DE CUANDO EN CUANDO

06.09.08 -

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S i hemos de juzgar por los signos externos, y a ellos me remito, hay que admitir que el amor que sienten los novios actuales es infinitamente mayor que el que sentíamos los novios de antaño. No hay más que ver los achuchones que se dan en la vía publica sobre todo cuando se despiden hasta el día siguiente. El espectáculo, si tenemos en cuenta la intensidad y el entusiasmo, no los mejoran ni aquellos que se despedían en el muelle cuando el marido o el novio se iba en barco para hacer las Américas.
Cuando una pareja de hoy siente que el amor estalla en su pecho -y les suele ocurrir cada cuarto de hora-, todo el mundo a su alrededor desaparece, mientras se dedican a practicar el boca a boca en cualquier lugar por muy público que sea. Aún recuerdo cuando tuve que pedir permiso a una de estas parejas, para poder entrar en la canceladora del metro, que fue donde les cogió de pronto el éxtasis amoroso.
Hace unos cuantos días pude comprobar de nuevo mi teoría sobre el amor actual, cuando iba a la compra con mi carrito. Me encontré a la pareja en la puerta del supermercado fuertemente abrazados. Pensé que se estaban despidiendo al uso de las parejas actuales, pero me equivoqué. Lo que hacían por lo visto era celebrar con entusiasmo que iban a hacer la compra juntos, ya que después me los volví a encontrar entre los pasillos del recinto.
Allí estaban los dos recorriendo las estanterías -ella colgada del cuello de su pareja- eligiendo artículos, pero siempre envueltos en su aureola de amor incontenible. Digo esto, porque de vez en cuando interrumpían la selección de productos para achucharse, siguiendo un ritmo alternativo entre las dos operaciones: tomate, salchichas y achuchón. Arroz, mermelada y achuchón. Mayonesa, yogures y achuchón. Y así hasta completar la lista de la compra y de los achuchones.
No me cabe la menor duda. Si hemos de juzgar por los signos externos, comparar el amor de antaño discreto y respetuoso, con el que sienten los novios de hoy es como comparar la brisa con el huracán.
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