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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Sociedad

lleva 20 años entrando y saliendo de la cárcel

Marcelino Fernández Arnaiz, conocido como 'el pederasta de El Astillero', ha agredido sexualmente a una veintena de menores desde 1980

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Un pederasta reincidente abusa de una niña tres días después de salir de la cárcel
Marcelino Fernández Arnaiz, cuando fue condenado en 2005. / SE QUINTANA
La niña, de seis años, jugaba el pasado 23 de agosto en la calle Alta de Santander junto a otros críos cuando fue abordada por un individuo. El hombre, de 54 años, se acercó y le ofreció chucherías para ganarse su confianza. Después se llevó a la menor a un portal y allí abusó de ella hasta que la presencia de un vecino le hizo huir del lugar.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía llegaron alertados por una llamada, recogieron pruebas y, al regresar a la comisaría y contrastarlas con los archivos de la Policía Local de Santander y Guardia Civil, se dieron cuenta de que se enfrentaban de nuevo a Marcelino Fernández Arnaiz, 'el pederasta de El Astillero', un hombre que lleva 28 años entrando y saliendo de cárceles y de centros psiquiátricos por agredir sexualmente a una veintena de niñas.
Esa misma semana, tres días antes, había abandonado el penal de Dueñas (Palencia) tras cumplir íntegramente una pena de cinco años por agredir a otra menor. El miércoles 27 fue detenido en su casa del municipio cántabro de El Astillero y puesto a disposición judicial.
Su historia arranca en 1980 cuando es encarcelado por primera vez por abusar de una menor de cinco años y continúa en 1983, 1986, 1989, 1990, 1999, 2003 y 2008, jalones que marcan sus ingresos en prisión o en centros para enfermos psíquicos después de sus repetidos abusos sexuales a niñas de entre dos y diez años: intentos de violación, intimidaciones, tocamientos, abusos y proposiciones deshonestas que se repiten al poco de abandonar los centros donde ha estado recluido.
Los especialistas que lo han examinado afirman que Fernández Arnaiz tiene «una edad mental de trece años». Durante su último juicio en la Audiencia de Cantabria en 2005, los forenses explicaron que padece un 'trastorno parafílico'. La parafilia -atracción desviada- hace que el que la sufre viva repetidas e intensas fantasías sexuales que, en este caso, le lleva a abusar de niños compulsivamente. Otras personas afectadas por este trastorno buscan humillar a sus parejas o sienten una atracción irrefrenable por objetos inanimados.
Falta de control
Los jueces reconocieron que la falta de control sobre sus impulsos reducía su responsabilidad, pero no le eximía por completo de ella, y decidieron encarcelarlo por haber abusado de una niña en Torrelavega, dos meses y medio después de abandonar la prisión alicantina de Foncalent, en la que había pasado 33 meses de internamiento psiquiátrico. De momento, está de nuevo en prisión preventiva sin fianza por orden del Juzgado de Instrucción número 4 de Santander a la espera de juicio.
El encierro del 'pederasta de El Astillero' aplaca la alarma social en Cantabria cada vez que se encuentra libre, pero no aclara qué rehabilitación posible se espera de una persona con un historial de más de veinte abusos a menores que, a decir de sus médicos, «no interioriza las reglas morales y sociales, no controla sus impulsos y seguirá siendo conflictivo a largo plazo».
Ayer trascendió otro caso de abusos a una menor en Sevilla. La Fiscalía ha pedido once años de prisión para un individuo de 47 acusado de agredir sexualmente a una niña durante más de una década con la excusa de que lo hacía para «enseñarla y prepararla para cuando fuera mayor». El inculpado tenía relación con la víctima desde que su esposa, «a quien la pequeña quería como una madre», cuidaba a la niña -en la actualidad tiene 23 años- cuando los padres de la menor trabajaban.
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