Hay quien logra dar la vuelta al mundo en 80 días y quien se reserva dos años. Como la pareja formada por el galdakaotarra Egoi Urkiza y su novia lituana Rasa Varnatai, que la próxima semana se embarcarán en el velero 'Ragaine II' para recorrer el planeta. Durante algo más de dos años emularán los pasos de Magallanes y Elcano hace unos siglos.
Los tiempos han evolucionado y hoy todo es mucho más sencillo aunque no exento de dificultades. Internet y las nuevas tecnologías se alían con estos nuevos lobos de mar pero ciertas cosas nunca cambian «Me da más miedo la convivencia en un espacio tan pequeño que el mar, aunque ahora estamos inmersos en los preparativos y apenas queda tiempo para pensar en esas cosas», reconocía ayer Urkiza, de 28 años, que se estrena en este viaje como tripulante de una larga travesía.
Mucha más experiencia tiene su novia, dos años menor. No en vano, su padre es el capitán del 'Ragaine II' y ha soñado con dar la vuelta al mundo toda su vida. Él mismo construyó el barco que utilizarán dotándole de todos los instrumentos necesarios para que resista esta aventura. Ingeniero naval y gran apasionado del mar, le llevó tres años dejarlo listo para zarpar. Ahora espera en el puerto de Bermeo a que embarque la pareja para seguir un itinerario pensado totalmente al detalle.
La ruta prevista desde la costa vizcaína pasará por Portugal y Canarias, después cruzará el Atlántico y el velero llegará hasta el Caribe, por donde atravesará el Canal de Panamá para navegar por el océano Pacífico y llegar a Oceanía. Desde aquí, el viaje continuará por el Índico recorriendo el sur de Asia hasta tierras africanas, surcarán el canal del Suez y volverán a casa por el Mediterráneo.
Bitácora del viaje
Recorrer el globo da para un sinfín de impresiones y curiosidades y ellos plasmarán sus peripecias en una página web que será actualizada a medida que se cumplan las etapas (www.ragaine2.com) y que estará disponible en los cuatro idiomas que se dejarán oír a bordo: castellano, euskera, inglés y lituano. También escribirán un libro con anécdotas del viaje. Por ello, el Ayuntamiento de Galdakao ha querido colaborar en esta aventura y les ha entregado una primera ayuda de 3.000 euros, aunque no descarta dar una nueva inyección para ayudarles a editar la publicación.