Control militar ruso en la carretera entre Gori y Tiflis, pleno territorio georgiano. /AP
Abjasia toma 13 ciudades de Georgia
Rebeldes abjasos, apoyados por fuerzas rusas, han tomado el control de 13 localidades georgianas y de una central eléctrica, cercanas al territorio de la región separatista de Abjasia, según ha anunciado el ministerio de Relaciones Exteriores de Georgia.
"Bandas armadas de separatistas abjasos, junto a unidades del ejército regular ruso" han ocupado dos pueblos de la región de Zugdidi, otros once de la región de Tsalenjija, y la central hidroeléctrica de Enguri, en el homónimo río, ha precisado el ministerio georgiano en un comunicado.
Visitas de Merkel y Guterres
El presidente georgiano Saakashvili, cuya agenda es más que movida estos últimos días, recibirá a la canciller alemana, Angela Merkel, que viaja a Tiflis para "buscar un acuerdo pacífico", según ha anunciado una fuente del Kremlin.
La próxima semana habrá más visitantes, puesto que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres, viajará a Moscú y a Tbilisi para discutir con los gobiernos ruso y georgiano las operaciones humanitarias en Georgia, según ha informado el Centro de Noticias de la ONU. No en vano, se calcula en unas 118.000 personas las personas desplazadas por la guerra, cuya supervivencia preocupa.
¿Qué dice el plan de paz?
El plan de arreglo patrocinado por la presidencia francesa de la UE incluye el alto el fuego, la renuncia al uso de la fuerza y el libre acceso a la ayuda humanitaria, así como el regreso de las Fuerzas Armadas de Georgia a su lugar de emplazamiento habitual. No obstante, eso en modo alguno se puede interpretar de "acuerdo definitivo" para solucionar la cuestión territorial, se ha encargado de advertir el líder georgiano.
Además, las tropas rusas serán retiradas a la línea que existía antes del estallido del conflicto, aunque podrán tomar medidas de seguridad adicionales hasta la creación de los correspondientes mecanismos internacionales. Asimismo, se dará comienzo a un debate internacional para decidir los mecanismos para garantizar la seguridad de ambas regiones separatistas georgianas.
Este último punto suscitó distintas interpretaciones, pues Georgia ve en él la promesa de una fuerza de paz internacional, mientras Moscú considera que así se reconoce la necesidad de buscar un nuevo estatus para las regiones separatistas. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, aseguró recientemente que, "después de lo ocurrido, difícilmente osetas y abjasos podrán vivir en un mismo estado con los georgianos".
Casi una veintena de tanques enviados por el Kremlin se ha desplazado a menos de 50 kilómetros de la capital georgiana, Tiflis
Georgia denuncia que las fuerzas armadas rusas han volado un puente allí, con vistas a "paralizar la red ferroviaria"
Bush califica la firma de Rusia como un "paso esperanzador" pero exige que los cumplan y respeten la territorialidad de Georgia
La paz parece acercarse un poco más en el Cáucaso. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha firmado el plan europeo de arreglo del conflicto bélico en Georgia, según ha anunciado un portavoz del Kremlin, citado por las agencias rusas. La firma de Medvédev, anunciada en una reunión de su Consejo de Seguridad nacional en el balneario de Sochi (Mar Negro), se produce al día siguiente de que el líder georgiano, Mijaíl Saakashvili,
hiciera lo mismo en Tiflis en presencia de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice.
El presidente de EEUU, George W. Bush, ha calificado la decisión de Rusia como un "paso esperanzador" pero ha recordado al Kremlin que ahora debe cumplirlo y respetar la integridad territorial de Georgia. "Rusia debe entender a partir de ahora que Osetia del Sur y Abjasia están dentro de las fronteras de Georgia. No hay discusión sobre esto", ha asegurado Bush en su rancho de Crawford, en Texas, tras reunirse con el Consejo de Seguridad Nacional para abordar la crisis en el Caúcaso.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha recordado que, según el acuerdo firmado por todas las partes, las tropas rusas deberán retirarse de las principales localidades de Georgia. Sin embargo, Moscú ha alegado que deben cumplirse ciertas condiciones de seguridad indeterminadas antes de cumplir con el repliegue. "Como lo especifiqué en nuestra conferencia de prensa conjunta en Tiflis, estas 'medidas de seguridad adicionales' sólo se pueden implementar en la proximidad inmediata a Osetia del Sur, excluyendo cualquier otra parte del territorio georgiano", ha asegurado Sarkozy en una carta remitida a su colega georgiano, Mijail Saakashvili.
Las fuerzas rusas no tienen autorización para permanecer en ninguna de las ciudades situadas fuera de las fronteras de Osetia del Sur y que el transporte ferroviario y terrestre deberá ser garantizado. "Más específicamente, estas 'medidas' sólo podrán ser implementadas dentro de una zona de pocos kilómetros alrededor de los límites administrativos entre Osetia del Sur y el resto de Georgia, de manera que no se incluya ningún centro urbano importante, me refiero particularmente a la ciudad de Gori", indica la carta.
Continúa la ocupación rusa
Sin embargo, la
ocupación rusa continúa. Esta mañana un convoy militar ruso de casi una veintena de tanques y 200 soldados avanzó ayer hacia un punto a unos 45 kilómetros de Tiflis, capital de Georgia, en la mayor incursión desde que comenzó el conflicto la semana pasada. Es más: Georgia denuncia que Rusia ha volado allí un puente, el de Kaspi, con vistas a "paralizar la red ferroviaria georgiana".
Los vecinos aseguran que ha sido destruido este mediodía mediante un artefacto explosivo activado a distancia por hombres uniformados, que según los georgianos serían rusos, aunque Rusia lo niega. A la vez, el Ejército del país ahora ocupador informa de que supuestamente ha conseguido detener un plan de "grupos subversivos" georgianos para bloquear mediante una explosión el túnel de Rok, que comunica ambos países y por donde entra "ayuda humanitaria" rusa para Osetia del Sur.
De Osetia, no; de Georgia, veremos
Saakashvili asegura también que los carros de combate rusos están avanzando hacia otras localidades como las de Jashari y Borjomi, en el centro del país, aunque esa información no ha podido ser verificada. Georgia sigue acusando a las tropas rusas de nuevas acciones de "saqueo" y "destrucción" de las infraestructuras civiles del país, y de buscar un cambio del régimen político en Tiflis. "Ahora tenemos un área cada vez mayor de territorios ocupados por Rusia", subraya el presidente.
Las "tropas de paz" rusas no abandonarán las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia, según ha añadido Anatoli Nogovitsin, subjefe del Estado Mayor del Ejército ruso. Rusia se atiene al "acuerdo de 1992 -suscrito tras el fin de la guerra entre Georgia y Osetia-, que determina las tareas de las tropas de paz rusas en las zonas de conflicto, y si renunciáramos ahora a ellas, ¿quién garantizaría allí la seguridad?".
A pesar de eso, comentaba también que si ambos países suscribían el alto el fuego -cosa que ha sucedido- "existe la posibilidad" de que sí se vayan de otras ciudades indiscutidamente georgianas. Pero no de las surosetas, contra cuyo líder separatista, Eduard Kokoiti, acaba de emitir Georgia una orden internacional de busca y captura. Este hombre, que ha acusado a su vez de "genocidio" a Georgia durante la invasión inicial, es artífice del referéndum de 2006 en el que el 99% de los votantes de Osetia del Sur pidió la desvinculación de Tiflis.