El líder del PNV teme que «la nueva generación» que ha llegado a ETA decida «superar la barrera» y cometa atentados contra representantes de su partido. «Nos tenemos que temer lo peor y debemos estar preparados», advirtió ayer Iñigo Urkullu. Aunque no concretó el riesgo real de esos ataques «personales», el presidente del Euskadi buru batzar (EBB) aseguró que la formación jeltzale «es el verdadero enemigo» de la izquierda radical en el País Vasco. Urkullu señaló que, si la banda terrorista no «ha actuado antes directamente» contra dirigentes peneuvistas, «quizá» fuera por «la convulsión que provocaría dentro de su propio mundo»
En una entrevista a Europa Press, Iñigo Urkullu confesó que se teme «lo peor» de ETA, una amenaza con la que se ven obligados a convivir centenares de electos del PSE y PP en Euskadi, y que, desgraciadamente, se ha hecho realidad en ambos partidos -la última vez con el asesinato del ex concejal socialista de Mondragón y trabajador del peaje de la autopista Bilbao-Behobia, Isaías Carrasco-. La novedad en la advertencia reside en que el presidente del PNV reconoce que representantes de su partido pueden estar en la diana de la organización terrorista, un peligro que periódicamente señalan dirigentes jeltzales, y esboza el porqué desde un punto de vista casi sociológico.
«Sin olvidar a las víctimas que ETA haya ocasionado en los mundos ideológicos del PP o del PSOE, el enemigo político de todo ese mundo es el PNV. Se puede estar en el punto de mira sin recibir el embate personal directo y recibiéndolo de manera indirecta», explicó el máximo responsable del EBB. Además de asesinatos de ertzainas, Urkullu explicó que los terroristas han atacado a militantes de su partido con «la extorsión, el chantaje, el impuesto revolucionario y el secuestro».
Críticas del PP
Urkullu expuso lo que, a su juicio, habría frenado a ETA a la hora de extender el terror a las filas jeltzales. «En estos momentos, no despreciaría que haya una nueva generación en todo ese mundo que tenga ya menores ataduras, incluso afectivas y familiares, con los que pudieran ser personas arraigadas en el PNV», indicó.
El diagnóstico de Íñigo Urkullu fue criticado por el Partido Popular vasco. Su portavoz, Leopoldo Barreda, pidió al partido jeltzale que «no dramatice tanto» y se mostró sorprendido con el líder nacionalista por «hablar en términos de ETA-Batasuna».