La declaración ante el juez de Arkaitz Goikoetxea, jefe del 'complejo Vizcaya' desarticulado el 22 de julio pasado, no cesa de arrojar detalles sobre los macabros planes de ETA. El terrorista aportó al magistrado Baltasar Garzón datos concretos de cómo la banda pretendía mantener secuestrado al concejal del PSE-EE en Eibar Benjamín Atutxa para repetir lo ocurrido en 1997 con el edil del PP Miguel Ángel Blanco.
Según informó ayer TVE, el comando tenía previsto construir un «agujero» en un monte situado «entre las provincias de Vizcaya, Álava y Burgos». Así consta en el atestado judicial, que subraya cómo la intención del talde era la de mantenerle oculto en un paraje boscoso y de difícil acceso durante «dos días» antes de acabar con su vida. Para evitar que escapara, Atutxa hubiera permanecido completamente sedado las 48 horas. Para ello, los etarras almacenaban en uno de los zulos hallados en La Rioja diversas jeringuillas y medicamentos tranquilizantes. Pasado el plazo de tiempo que la organización quería dar al Gobierno central, sus captores tenían orden de ejecutar al concejal.
Además de ofrecer información pormenorizada acerca de este secuestro y asesinato, Arkaitz Goikoetxea proporcionó a los investigadores varios planos que permitieron localizar tanto los escondites de armamento como los buzones que el 'complejo Vizcaya' tenía repartidos por Vizcaya y La Rioja. El principal responsable del complejo, junto a Jurdan Martitegi, dibujó de su propio puño y letra los puntos exactos en los que se encontraban los zulos etarras, incluyendo todo lujo de detalles: desde distancias kilométricas hasta el tipo de arbolado que la policía iba a encontrarse.
A pesar de la ayuda de los mapas, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón optó por viajar a varios de los enclaves acompañado por el propio Goikoetxea para que éste indicara 'in situ' la localización exacta. En total, se descubrieron tres escondites, uno en Valgañón, otro en Pazuengos y un tercero en Algorta. El comando almacenaba en todos ellos un total de 155 kilos de explosivos y diverso material para preparar robos y atentados. Los buzones se encontraron en las localidades vizcaínas de Berango, Algorta y Urkiola
Vídeos de los atentados
Los integrantes del 'complejo Vizcaya' utilizaban estos puntos de intercambio como vía de comunicación. A través de ellos se hacían llegar vídeos en los que los propios etarras recogían sus ataques. En su declaración, Goikoetxea se refiere al atentado perpetrado el pasado 19 de mayo contra el Real Club Marítimo del Abra, en Getxo. Allí, ETA hizo estallar un potente artefacto escondido dentro de un vehículo, causando graves desperfectos en su estructura. La explosión, que se produjo de madrugada, fue grabada por un etarra a varios metros de distancia. Varios días después, Arkaitz Goikoetxea recogió la cinta de uno de los buzones para visionar la 'ekintza'.
La desarticulación del comando se saldó con la detención de diez personas. El juez Garzón dictó prisión para siete de ellas, decretó libertad bajo fianza para una octava y otros dos detenidos quedaron en libertad sin cargos.