
Eal ex primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra , depuesto por un golpe militar. /AP
Polémicos negocios
Hace dos semanas, un tribunal tailandés condenó a la mujer de Shinawatra a tres años de prisión tras hallarla culpable de evasión de impuestos por valor de 546 millones de bat (16,3 millones de dólares, al cambio actual) por irregularidades en la venta del conglomerado de su marido, Shin Corp.
Antes de llegar al poder en 2001, Shinawatra traspasó a su esposa, dos hijos y otros miembros del clan familiar la mayor parte de la empresa, que fundó tras dejar el cuerpo policial, en el que alcanzó el grado de coronel. En 2006, la familia del entonces primer ministro vendió a la compañía estatal singapuresa Temasek Holdings el 49,6% de Shin Corp por unos 70.000 millones de bat (2.230 millones de dólares), en una polémica transacción declarada libre de impuestos.
Shinawatra también está siendo investigado por el Tribunal Supremo para determinar si su Gobierno concedió préstamos ilícitos a la Junta Militar de Birmania (Myanmar) a cambio de que el régimen birmano favoreciera los negocios de Shin Corp.
El magnate gobernó Tailandia desde 2001 hasta 2006, cuando fue derrocado mediante un golpe de Estado incruento por los militares, que establecieron una comisión para investigar todos los casos de malversación de fondos públicos atribuidos a su familia y entorno.
El depuesto dirigente se exilia al Reino Unido para evitar el "injusto trato" de los tribunales de su país, que le juzgan por corrupción
El multimillonario alega que no confía en la Justicia de su país al estar controlada por los mismos militares que le depusieron en 2006
El Tribunal Supremo de Tailandia ha dictado una orden de búsqueda y captura contra el depuesto primer ministro y dueño del club de fútbol Manchester City, Thaksin Shinawatra, después de que violara la libertad provisional y se exiliara en el Reino Unido.
Con esa orden, el tribunal ha declarado oficialmente fugitivos de la Justicia al ex mandatario y a su esposa Pojaman, por incumplir con la obligación de comparecer, el lunes, a la vista del juicio al que estaban siendo sometidos por uno de los supuestos delitos de corrupción que les imputan.
"El tribunal entiende que los acusados han infringido las condiciones de la libertad provisional. Por lo tanto emite las ordenes de búsqueda y captura y procede a confiscar las fianzas", ha indicado en un comunicado.
La reacción del tribunal se produce pocas horas después de que Shinawatra anunciara, desde Londres, su decisión de exiliarse en el Reino Unido en respuesta a las amenazas contra su seguridad y la de su familia, y por el injusto trato que recibe en los tribunales de su país que le juzgan.
Autoexilio a Londres
En un comunicado hecho público por el canal estatal de televisión NBT, Shinawatra ha señalado que permanecerá indefinidamente en el Reino Unido, país al que viajó el pasado domingo desde China. "Mi esposa y yo hemos viajado para residir en Inglaterra", ha señalado Shinawatra, ex coronel de la Policía que consiguió convertirse en el mayor magnate del país gracias a sus inversiones en el sector de las telecomunicaciones.
El matrimonio Shinawatra, al que las autoridades han congelado ya cerca de 2.000 millones de dólares depositados en cuentas abiertas en bancos tailandeses desde que una comisión especial inicio hace algo más de un año una investigación sobre sus negocios, recibieron a finales de julio permiso del tribunal para viajar a Pekín, tras alegar que pretendían ir a la inauguración de los
Juegos Olímpicos.
En total, Shinawatra y su mujer habían depositado en concepto de fianzas, un total de 13 millones de bat (389.000 dólares).
Amenazado de muerte
El multimillonario alega que adoptó la decisión de exiliarse de Tailandia, porque no confía en la Justicia de su país, que a su juicio, está controlada por los mismos militares que le depusieron en septiembre de 2006. "Ellos son mis enemigos políticos. No tienen ningún respeto por el estado de derecho" ha añadido.
También ha denunciado que tanto él como su familia habían sido blanco de reiteradas amenazas de muerte, por lo que se veían obligados a trasladarse de un lado a otro bajo fuertes medidas de seguridad. "Pero la situación ha empeorado", ha apuntado en su mensaje.
El ex mandatario ha acusado al sistema judicial tailandés de emplear un "doble rasero" durante los procedimientos judiciales y de estar al servicio de ciertos intereses políticos. "Estamos ante una continuación de la dictadura que maneja la política, a la que sigue una injerencia en el sistema judicial", ha apuntado el ex primer ministro, en alusión a los militares que le derrocaron e instalaron en el poder un Gobierno afín.
A principios de agosto, Shinawatra negó que estuviera pensando en pedir asilo político para eludir los numerosos procesos judiciales a los que ambos están siendo sometidos en Tailandia.