Hay actuaciones que son tan rotundas que zanjan cualquier debate. Es lo que sucedió con Ion Vélez en el primer partido del Trofeo Colombino. Firmó un choque colosal ante el Málaga. Salió en la segunda parte, en su posición natural, primer delantero. Entusiasmado por su rendimiento, Joaquín Caparrós garantizó que se queda en el primer equipo y que se desecha la opción de una cesión, posibilidad que rondaba al atacante.
Abandonó Vélez el estadio como el héroe de la noche, con dos goles y una asistencia. El primer tanto fue de oportunista, el segundo de jugador con recursos para el recorte en poco espacio y el tercero de aprovechar los metros por delante para correr y asistir a Iraola. A eso se le llama abundancia de recursos.
Un año antes, en su primera pretemporada con los rojiblancos, este delantero de Tafalla (23 años) batallaba por un puesto en el primer equipo. Lo logró, pero de forma efímera. Apenas unos pocos minutos en nueve partidos antes de bajar al filial y ser posteriormente cedido al Hércules, lo que provocó la curiosidad de que en una misma campaña jugara en tres divisiones: Primera, Segunda A y Segunda B.
En la jerarquía rojiblanca, Vélez ha dejado de luchar por un hueco en el primer equipo. Ahora pugna con Aritz Aduriz por ser el primer suplente. Los fichados Íñigo y Toquero han quedado atrás.
Caparrós mantiene que su decisión de contar con Vélez no tiene nada que ver con su explosión en Huelva. Según indicó, todo forma parte de un plan iniciado el pasado mes de diciembre, cuando le envió cedido al Hércules, en donde anotó cinco goles en veinte partidos. «El objetivo era que se formara y lo ha conseguido».
Querido en Alicante
La pretemporada arrancó para él con una buena noticia y otra mala. Caparrós reveló que se entrevistó con el jugador y le garantizó un sitio en la plantilla. «Le dije que estuviera tranquilo y que se limitara a entrenar con todas las ganas». Sin embargo, una rotura de fibras le ha obligado a retrasar su primer partido de pretemporada hasta Huelva.
En ese periodo, el Hércules no paró de tirarle los tejos y se dirigió de nuevo al Athletic para pedir su cesión. Caparrós se apresuró a tranquilizar al delantero. «Le insistí en que siguiera tranquilo y que pensara además que era bueno que haya equipos que le quieran». El navarro captó el mensaje. «Está bien que salgan pretendientes, pero yo lo único que quiero es seguir aquí», zanjó en el estadio Colombino.
Lo cierto es que Ion Vélez emergió en Huelva como un delantero muy aprovechable para el Athletic. Ahora mira atrás y respalda la estrategia formativa que ha tenido con él el técnico sevillano. «Nunca pensé que irme al Hércules fuera un paso atrás. Todo lo contrario. Ha sido hacia adelante porque adquirí minutos en el fútbol profesional y me fortalecí como jugador», subraya el delantero de Tafalla.