
Los líderes de la coalición gubernamental: Asif Zardari (i), viudo de Bhutto y al frente del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), y el ex primer ministro Nawaz Sharif, de la Liga Musulmana de Pakistán-N. /AFP
La decisión, en manos de los legisladores
Para sacar del poder a Musharraf se precisa que la mitad de los diputados -una mayoría que tienen los partidos gubernamentales- presenten un escrito con los cargos contra el presidente ante la presidenta del Parlamento, Fahmida Mirza.
En un plazo de tres días, la presidenta tiene que hacer llegar el documento a Musharraf, momento a partir del cual Mirza dispone de siete a catorce días para convocar una sesión extraordinaria de las dos cámaras.
Dos tercios de los legisladores deben votar a favor de la destitución para que Musharraf sea apartado del poder, pero el resultado de la votación se presenta incierto. Mientras que en la cámara baja las fuerzas gubernamentales tienen 235 de los 342 escaños, en el Senado los partidos que teóricamente apoyan a Musharraf suman 40 de los 100 asientos, y los partidos de la coalición tan sólo tienen 16 senadores.
Sumando los legisladores de ambas cámaras, la aritmética parlamentaria dice que las formaciones del Gobierno se quedan a 44 votos de los 295 necesarios para impugnar a Musharraf , por lo que los partidos minoritarios y los independientes podrían decidir el desenlace del proceso.
El partido en el que se apoya el presidente anuncia que no tiene intención de dimitir aunque se someterá al proceso parlamentario
La coalición pide a Musharraf que se someta a una moción de confianza en la Asamblea Nacional y las cuatro provinciales
De no aceptar, se presentará una moción de destitución contra el presidente en el Parlamento
La
coalición gobernante en Pakistán que lidera el partido de la asesinada ex primera ministra
Benazir Bhutto ha cerrado a un acuerdo para iniciar los trámites que desemboquen en la destitución del presidente del país, Pervez Musharraf. El partido que apoya al jefe del Estado ha descartado su dimisión aunque ha precisado que Musharraf se someterá al proceso.
Antes del anuncio oficial, un alto responsable de la
coalición que integran el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) de Bhutto y la Liga Musulmana de Pakistán-N del ex primer ministro Nawaz Sharif ha reconocido el pacto: "Sí, hemos acordado en principio destituirle". Poco después ha sido el viudo de Bhutto, Asif Zardari, y el propio Sharif los que han comparecido para explicar los detalles.
Asif Alí Zardari ha señalado que la "incompetencia" de Musharraf "ha debilitado el país", por lo que "se ha convertido en un imperativo actuar contra él a través del 'impeachment".
El acuerdo se venía fraguando en los últimos días, tal y como ha recogido la prensa local, que concretaba que se trataría del primer paso para iniciar un proceso de destitución en el Parlamento contra Musharraf, que desde que se formó la actual coalición de gobierno ha quedado en una posición muy debilitada. Aunque se había anunciado que el presidente iba a visitar a China, ante la situación interna del país finalmente ha decidido quedarse y es el primer ministro el que ha emprendido viaje.
El presidente guarda silencio
Pese a que Musharraf sigue en Pakistán, no hay declaraciones oficiales desde la Presidencia aunque el líder en la Asamblea de la Liga Musulmana de Pakistán -Quaid (PML-Q, que apoya al jefe de Estado), Pervaiz Elahi, ha adelantado que el presidente está dispuesto a someterse a un proceso de destitución aunque no tiene intención de renunciar al cargo.
"El presidente no dimitirá debido a las tácticas de la coalición gobernante", ha apuntado Pervaiz Elahi, que confirmaba que el PML-Q seguirá apoyando a Musharraf y defendiéndole de cualquier intento de destituirle. Este partido está convencido de que si finalmente se lleva a cabo en el Parlamento el proceso de destitución (“impeachment”), fracasará.
La coalición gobernante tiene ya listo un borrador de declaración conjunta que pide a Musharraf que se someta a una moción de confianza en la Asamblea Nacional y las cuatro asambleas provinciales. De no aceptar esta moción de confianza, se presentará una moción de destitución contra el presidente en la Asamblea.
En la declaración conjunta, fruto de las reuniones mantenidas en los últimos días entre Asif Zardari y Sharif, también se estipula, tras el 'impeachment', la restauración de todos los magistrados destituidos por Musharraf. Además, los ministros de la PML-N que abandonaron el Gobierno hace unos meses provocando una crisis, regresarán al gabinete federal.