La industria no acudirá en auxilio del resto de la actividad económica, como apuntaban las previsiones más optimistas del Gobierno de hace unos meses. La producción de este sector ya se está viendo seriamente tocada por la crisis, y el pasado junio cayó el 9% respecto al mismo periodo del año anterior en términos comparables, es decir, una vez corregidos los efectos del diferente calendario laboral de uno y otro año. Aunque en ese deterioro tuvo que influir de forma importante la huelga de una semana en el transporte de mercancías por carretera, que obligó a paralizar muchas fábricas, tal hecho no resta ni un ápice de preocupación y dramatismo al desplome generalizado de la actividad que reflejan las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En datos brutos, que permiten comparar con periodos precedentes, el descenso fue del 9,5%. Excepción hecha de algunos meses de marzo por el efecto de la Semana Santa, para encontrar un desplome mayor hay que remontarse a los primeros meses de 1993, el año de la historia reciente en que la economía española atravesó una recesión. El deterioro afecta a todas las comunidades autónomas, y en mayor medida a Castilla y León, Asturias, Cataluña, Andalucía, Murcia y Madrid, y menos al País Vasco, que registró una caída por debajo de la media nacional.
Vivienda
El indicador que ayer dio a conocer el INE -Índice de Producción Industrial- coincide con otros registros previos que ya denotaban la profundidad de la crisis. El hundimiento del mercado de la vivienda ha hecho mella en la fabricación de muebles, que muestra una caída del 22%, y el desplome de las matriculaciones de turismos se corresponde con un retroceso del 13,6% en la fabricación de vehículos de motor. Pero el drástico frenazo del consumo doméstico extiende sus efectos a casi todas las ramas de actividad, con caídas que van del 15,4% en la industria textil o el 18,5% en la confección, hasta el 6,1% en la producción de alimentos o el 26,1% en los equipos informáticos.
Sólo se salvan la fabricación de aparatos electrónicos, de radio y televisión (en pleno 'boom' de la TDT, y en vísperas de los Juegos Olímpicos), con un alza del 21%; el refino del petróleo, con un avance del 5,1%; la fabricación de otro material de transporte (distinto de los coches), que aumentó el 5,1%, y la producción de instrumentos de precisión (relojes, médicos y de óptica), con un incremento anual del 3,4%.
La evolución de la producción industrial en junio muestra unas perspectivas inquietantes. Si el análisis se realiza por grupos de bienes, todos registran descensos anuales, salvo la energía, que crece el 2,1%.
La caída de la fabricación de bienes de consumo en un 8,9% -que llega a ser del 20,2% en los de uso duradero- es el reflejo de la escasa demanda actual de los hogares. Pero el desplome de los bienes intermedios en un 11,9% y de los bienes de equipo en un 10,2% son claros signos de que la crisis va para largo. Los productos intermedios son los que se incorporan a la fabricación de otros bienes, y la renovación del equipamiento es esencial para la producción futura.
Diferencias autonómicas
Los datos de junio confirman y acentúan la trayectoria bajista. En la primera mitad del año, con cifras corregidas de diferencias de calendario laboral, la producción industrial ya arroja un descenso medio del 2,1%. Sólo crece la producción de energía (un 3,7% más), mientras caen el 3,2% la de bienes de consumo, el 5,7% la de los intermedios y el 0,7% la fabricación de bienes de equipo.
La producción industrial cayó en junio en todas las autonomías, y en algunas puede hablarse de hundimiento. La bajada fue del 16,8% en Castilla y León; del 16,6% en Asturias; del 14% en Cataluña y del 12,3% en Andalucía. También rebasó o se aproximó al retroceso medio nacional del 9,5% La Rioja (-11,5%), Murcia (-12%), Madrid (-10,5%) y Aragón (-9,7%). En el extremo opuesto, las menores caídas se registraron en Galicia (descenso del 4,4%) y Extremadura (1,9%). En media de lo que va de año, el recorte ya afecta a todas las comunidades salvo Navarra, que presenta un leve incremento del 0,1% en el conjunto del semestre respecto al mismo periodo de 2007.